La información se dio en una conferencia de prensa y fue desmentida poco después.
La información se dio en una conferencia de prensa y fue desmentida poco después.
La Dra. Maria Van Kerkhove, directora de la unidad de enfermedades emergentes de la OMS, había dicho que no había evidencia segura sobre el grado de contagio de los portadores asintomáticos.
Pero poco después, la propia funcionaria internacional debió hacer una aclaración: dijo que se basó en solo dos o tres estudios y que fue un "malentendido" decir que la transmisión asintomática es rara en todo el mundo.
También agregó que solo estaba respondiendo una pregunta, pero su afirmación en base a datos parciales, no representan un cambio de línea en las definiciones que sobre el tema ya ha dado la OMS.
En la habitual ronda de prensa, la Dra. Van Kerkhove relativizó el grado de importancia de pacientes asintomáticos para contagiar la enfermedad.
La posibilidad de los contagios por parte de este grupo de contagiados pero que aún no presentan síntomas llevó, en primer lugar, al CDC de Estados Unidos a la recomendación del uso del barbijo para la población en general. El mismo criterio tomó luego la propia OMS, como elemento para evitar o reducir las posibilidades de contagios.
Otro ida y vuelta de la Organización Mundial de la Salud, que no deja de ser cuestionada por el manejo que hizo desde el comienzo mismo de la pandemia de COVID-19 en Wuhan, China.