La salida de Burke y Ovejero se enmarca en el proceso de cambios en la comunicación de la Santa Sede impulsado por el papa argentino, que en diciembre designó al periodista italiano Andrea Tornielli como director editorial de los medios vaticanos.
Burke, de 59 años, era el vocero del pontífice y director de la Sala de Prensa del Vaticano desde el 1 de agosto de 2016, tras seis meses como "número dos" del organismo. Ligado al Opus Dei y ex corresponsal en Roma de la cadena Fox, el ahora ex vocero había sido también consultor de la secretaría de Estado del Vaticano para intentar cambiar la imagen del papa emérito Benedicto XVI durante el escándalo Vatileaks en 2012.