Trump reseñó que el régimen iraní viene causando daños a los Estados Unidos y al mundo entero desde 1979. "Esa situación ya no será tolerada nunca más", dijo, para luego añadir: "Ellos han sido el principal patrocinante del terrorismo internacional. Y el general Soleimani, uno de los principales responsables".
El presidente norteamericano destacó un eje para la transformación de su país. En los tres años de su mandato, los EE.UU. se consolidaron como primeros productores mundiales de petróleo y de gas. "Ya no necesitamos el crudo de Medio Oriente", expresó.
Al mismo tiempo, destacó que "reconstruyó a las fuerzas armadas norteamericanas". Con la transformación, aseguró, ahora cuentan con "misiles más rápidos, más grandes, más precisos, más poderosos y letales que nunca".
Para el presidente de la principal potencia, la preeminencia económica y militar es la mejor barrera contra los objetivos del terrorismo.
Es por eso que llamó la atención de las demás potencias que acompañaron a Barack Obama en el acuerdo nuclear firmado con Irán. "Ya es hora de que China, Rusia, Alemania, Francia y Gran Bretaña reconozcan el error", les dijo. Y además, adelantó que aplicará sanciones económicas más duras que se mantendrán "hasta que ellos cambien su conducta".
Sobre el final de sus palabras, resaltó la decisión de los Estados Unidos para acabar con el poder del Estado Islámico. Y la eliminación de su líder, Al Bagdadi.
"ISIS era un enemigo natural de Irán", dijo Trump, "por lo que su destrucción es una buena noticia para ese país". Entonces exhortó a ese país a "trabajar juntos sobre estas y otras prioridades". De ese modo, envió un último mensaje: "Queremos trabajar juntos para el futuro que el pueblo iraní desee tener. En prosperidad y armonía con el mundo".