El padre intervino rápidamente y golpeó al hombre hasta reducirlo. Luego, un guardia de seguridad y varios clientes colaboraron para inmovilizarlo hasta que llegó la policía.
La niña fue trasladada al hospital Papa Giovanni, donde confirmaron que sufrió una fractura de fémur. Aunque su madre no presentó lesiones físicas, quedó profundamente afectada por la situación.
Qué se sabe del detenido
El sospechoso no tenía antecedentes penales ni diagnósticos psiquiátricos conocidos. Los investigadores descartaron que conociera a la familia, lo que reforzó la hipótesis de un ataque al azar.
De acuerdo con las primeras pesquisas, el hombre llevaba tiempo deambulando por distintas ciudades italianas sin un destino fijo. Su abogada, Erica Pasinetti, aseguró que su defendido afirma que no distinguió si lo que tenía delante era una niña o un muñeco de peluche.
“Llevaba chanclas, no tenía teléfono ni equipaje; fue un gesto irreflexivo”, declaró la letrada, quien solicitó una pericia psiquiátrica para evaluar su estado mental al momento del hecho. La fiscalía mantiene la acusación por tentativa de secuestro agravado y lesiones graves.
Otro intento en Caivano: “Este no es tu hijo, dámelo”
Tres días después, el 18 de febrero, otro caso alarmó a Italia. Esta vez ocurrió en Caivano, cerca de Nápoles, cuando la dueña de un supermercado alertó a los Carabinieri tras detectar un intento de secuestro.
Según el reporte oficial, dos mujeres salían del local con sus hijos de 5 y 8 años cuando un hombre de 45 años, de nacionalidad ghanesa, se acercó a una de ellas y le dijo: “Este no es tu hijo, dámelo”.
Luego intentó levantar al menor en brazos. Una cajera intervino de inmediato y se interpuso entre el agresor y el niño, lo que permitió que la madre se refugiara en su vehículo.
El impacto emocional fue tan fuerte que la mujer no pudo hablar durante el camino a su casa. Recién cuando los agentes se presentaron en su domicilio, tras revisar las cámaras, logró relatar lo ocurrido entre lágrimas. El sospechoso fue detenido poco después en las inmediaciones del supermercado.
El antecedente que generó alarma en Roma
Días antes, un episodio en el barrio romano de Monteverde había generado una ola de temor. El 11 de febrero, una mujer se presentó en un jardín de infantes con fotos de dos niños en su celular. La portera creyó reconocer a una alumna y una docente evitó que se llevara a la menor al no contar con autorización.
La noticia de un supuesto intento de secuestro se viralizó en grupos de WhatsApp, lo que provocó preocupación entre las familias.
Sin embargo, las cámaras de seguridad aclararon la situación: la mujer era una niñera en su primer día de trabajo que había confundido el edificio. Tras el malentendido, recogió a los niños que tenía asignados legalmente en la escuela correcta.
Aunque ese caso resultó ser un error, los hechos ocurridos en Bérgamo y Caivano confirmaron que el temor social no era infundado.
El impacto de los casos y el debate por la seguridad
Los intentos de secuestro encendieron alarmas en Italia y reavivaron el debate sobre la seguridad en espacios públicos y la protección de menores. Las autoridades reforzaron los llamados a la prevención y destacaron el rol clave de la reacción inmediata de los adultos y del personal de los comercios.
En ambos casos, la intervención de familiares y trabajadores evitó desenlaces más graves. También fue determinante el aporte de las cámaras de seguridad, que permitieron identificar rápidamente a los sospechosos.
Mientras avanzan las investigaciones, estos episodios volvieron a poner en el centro la importancia de la vigilancia, la rapidez de respuesta y la colaboración ciudadana ante situaciones de riesgo.
Las autoridades italianas pidieron a la población mantener la calma, pero también reforzar la atención en lugares concurridos, especialmente cuando se trata de niños pequeños.