El gobierno chino da por superada la crisis de la pandemia y retoma sus temas que quedaron pendientes. Uno de ellos, las protestas por más apertura democrática en Hong Kong.

El gobierno chino da por superada la crisis de la pandemia y retoma sus temas que quedaron pendientes. Uno de ellos, las protestas por más apertura democrática en Hong Kong.
Pero desde Beijing, el objetivo es totalmente contrario al de los hongkoneses: impulsan una ley de seguridad para ese ciudad autónoma que será más restrictiva para sus ciudadanos. En Hong Kong temen que abra la puerta para la intervención del ejército chino, enviado desde Beijing.
El departamento de Estado norteamericano salió con una dura advertencia al régimen de Beijing. Mike Pompeo declaró este viernes: "La decisión de delinear los procesos legislativos bien establecidos que tiene Hong Kong e ignorar la voluntad de su pueblo es una sentencia de muerte para la autonomía prometida por China"
El artículo 23 de la "Ley Fundamental", que sirve de Constitución para el territorio semiautónomo, precisa que Hong Kong debe dotarse de una legislación de seguridad nacional para combatir "la traición, la secesión, la sedición y la subversión".
Esto daría el pie para una injerencia del gobierno central, que las leyes del traspaso de soberanía de Gran Bretaña a China (1990) vedan expresamente.
La "protesta de los paraguas" sorprendió en Hong Kong a las autoridades chinas. El 18 de agosto de 2019, miles de personas se convocaron con paraguas para pedir por las "libertades especiales" que tiene la excolonia británica dentro del territorio chino.
Como las marchas sucesivas terminaron en enfrentamientos, los manifestantes utilizaron los paraguas como escudos ante los gases lacrimógenos y allí surgió esta manera de conocerlos mundialmente.
Uno de sus líderes, Jimmy Sham, ya realizó un llamamiento para volver con las protestas a las calles de Hong Kong.