La ciudad de Freudenberg, en Alemania, quedó conmocionada después de un brutal asesinato ocurrido el pasado fin de semana. Luise, una niña de 12 años, fue encontrada muerta en una zona boscosa tras recibir más de 30 puñaladas. Dos niñas, también menores de edad, fueron responsables del crimen y terminaron confesando después de una investigación policial.













