"Incluso yo soy sólo un sacerdote. ¿Qué puedo hacer? Hago lo que puedo. Si Putin abriera la puerta...", se esperanzó.
Al hacer un recorrido por las acciones emprendidas por la Santa Sede desde el 24 de febrero, Francisco afirmó que llamó al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, "el primer día de la guerra" y que luego quiso "hacer un gesto claro que viera todo el mundo" con su visita de ese día a la embajada rusa ante el Vaticano.
"Los ladridos de la OTAN..."
Al analizar las posibles causas del conflicto, Jorge Bergoglio planteó que "los ladridos de la OTAN en las puertas de Rusia" indujeron a Putin al conflicto, en referencia a la supuesta expansión de la Organización del Atlántico Norte, de perfil pro-estadounidense, hacia los países fronterizos con Rusia.
El de Putin, para el Papa, "es un enojo que no sé decir si fue provocado, pero quizás sí facilitado".
¿El 9 de mayo llega el cese del fuego por parte de Rusia?
De cara al futuro, Francisco contó en la entrevista que el primer ministro húngaro, Viktor Orban, le planteó hace dos semanas, durante una visita privada, que "los rusos tienen un plan y que el 9 de mayo terminará todo".
"Espero que sea así, así se entendería la escalada de estos días. Porque ahora ya no es solo el Donbass, es Crimea, es Odesa, es sacarle a Ucrania el puerto del mar Negro. Es todo", criticó el Papa sobre los últimos objetivos militares de la invasión.
"Yo soy pesimista pero debemos hacer lo posible para que la guerra se termine", sostuvo.