La centroderecha dominó las elecciones para el parlamento europeo en este 2024. Superaron sus votos y provocaron una baja en el caudal del otro gran bloque en el Viejo Continente: la socialdemocracia.
La división entre los partidos de centroderecha y la socialdemocracia confrontaron al mejor estilo de una "brecha ideológica". El saldo dejó grandes derrotados y figuras victoriosas, así como un llamado de atención.

Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Úrsula Von de Leyen, las tres mujeres más ganadoras en Europa (Foto: A24.com).
La centroderecha dominó las elecciones para el parlamento europeo en este 2024. Superaron sus votos y provocaron una baja en el caudal del otro gran bloque en el Viejo Continente: la socialdemocracia.
Las elecciones en la Unión Europea (UE) movilizaron a los ciudadanos de los 27 países de la comunidad como pocas veces en lo que va del siglo XXI. La división entre los partidos de centroderecha y la socialdemocracia confrontaron al mejor estilo de una "brecha ideológica" como vemos a América Latina o en Estados Unidos. Esto se sumó al ascenso de los partidos de la extrema derecha que, en muchos casos, son incluso "aniteuropeos".
De todas maneras, la presidencia del Consejo Europeo, el "Poder Ejecutivo" del bloque de La UE, no cambiará de manos. Todo hace presumir que la alemana Úrsula Von der Leyen (ganadora con el partido democristiano en su país) continuará como presidenta, en una amplia alianza de los partidos "europeístas". Sin embargo, hay fuertes llamadas de atención.
Esta ha sido la mejor elección de Marine Le Pen, la candidata nacionalista de Agrupación Nacional (RN), que sacó más del 30% de los votos en Francia. Duplicó prácticamente al escaso 18% que consiguió el partido de Emmanuel Macron.
El presidente galo acusó de inmediato el golpe y tomó una resolución muy importante: disolvió la Asamblea Nacional (el Parlamento) y llamó a nuevas elecciones. "Estamos preparados para gobernar", comentó inmediatamente Le Pen, lo que puede volver a colocar a Francia con el complejo sistema de "cohabitación" entre un presidente de un partido (Macron) y una primera ministra situada a su derecha en política (Le Pen).
El gobierno que encabeza el socialdemócrata Olaf Scholz sufrió una de las más duras derrotas en Europa. Su partido llegó en tercer lugar, con apenas el 14% de los votos. Otro de sus aliados, los verdes, hicieron una de sus peores elecciones de la historia, con el 11%. Entre ambos perdieron 11 bancas en relación con la elección de 2019.
La señal de alarma en Alemania, como en parte de la Unión Europea, la dio la ultraderecha. La Unión por Alemania (UfD), de Alice Weidel, quedó en segundo lugar con el 15% de los votos.
Como se esperaba, la Democracia Cristiana (UDC) de Friedrich Merz ganó claramente con el 30% de los votos. A ese partido pertenece Úrsula Von der Leyen, que quedó en gran colocación para seguir en la presidencia del Consejo Europeo.
La otra gran ganadora de las elecciones de este domingo fue Giorgia Meloni. Su partido, Fratelli d’Italia (FdI), llegó al 28,8% de los votos y superó al partido Democrático (socialdemócrata). A diferencia de Marine Le Pen, desde hace dos años es la primera ministra de su país. Es decir, logró una clara ratificación a sus políticas de gobierno y consiguió una proyección hacia Europa, tal vez, para tomar el liderazgo que tuvo Macron.
Con un pasado vinculado al fascismo, tras su llegada al poder moderó sus definiciones muy derechistas para tomar un mensaje "europeísta" que fue aprobado en las urnas.
La elección europea marcó en España el mayor lugar para comprobar la profundidad de la "grieta" entre la derecha y la izquierda. Allí, Pedro Sánchez, en medio de los problemas por su alianza con los independentistas catalanes, el proceso a su esposa, y su disputa diplomática con el presidente argentino, Javier Milei, quedó segundo con el 30,2% de los votos. El ganador fue el Partido Popular de Alberto Núñez Feijoo, que logró el 34% y consiguió así 22 escaños para el parlamento de Bruselas.
Este resultado, de todos modos, le permitió a Sánchez obtener apenas 2 bancas menos que los populares, lo que le permite decir que "no ha perdido" en la batalla ideológica.
Estas elecciones también marcaron el tremendo derrumbe de Sumar, de la vicepresidenta Yolanda Díaz. Otra de las que atacó a Javier Milei en este último mes. Tras la dura derrota, renunció a su cargo en el partido, pero no como número dos del gobierno de Sánchez.
En tanto, desde el Partido Popular y desde Vox ya le pidieron a Sánchez que convoque a elecciones como hizo Macron. De lo contrario, advierten, impulsarán una moción de censura para que caiga el gobierno.
La derecha moderada (el bloque de partidos populares europeos) ganó las elecciones. Ursula von de Leyen está en condiciones de volver a ser la número uno del Consejo Europeo. Pero la ultraderecha crece en toda Europa, a costa del voto a la socialdemocracia. El llamado de atención de la extrema derecha ha sido fuerte esta vez.