Ahora, la prioridad tiene dos aspectos específicos: por un lado, aplicar una tercera dosis de refuerzo -pese a los pedidos de la OMS- por la variante Delta, la que más resiste ante las vacunas; por otro, la gran novedad de esta semana que es que inició un amplio testeo para los menores entre 3 y 12 años.
El objetivo es conocer perfectamente su situación inmunológica antes del inicio de las clases. Israel quiere sostener a toda costa que el año escolar comience sin dificultades desde el primer día de septiembre.
Las clases presenciales, una prioridad
El consejo de ministros votó este lunes que las clases no deben postergarse. Comenzarán tal como estaba previsto: en la modalidad presencial desde el próximo mes. Solo aquellas escuela que presenten una situación de "alerta roja" por casos de contagios previos no abrirán sus puertas. Pero serán una excepción al resto del sistema educativo en todo el país.
Además, se establecerá como complemento el "Certificado Verde" para poder ingresar en las escuelas: en todos los establecimientos deberán exhibir la prueba de vacunación completa, haberse recuperado de la enfermedad o presentar un test negativo de PCR.
Pese a los reparos sobre si estará todo el plan preventivo en condiciones para la semana próxima, el primer ministro, Naftali Bennett, está determinado a llevar adelante el comienzo del ciclo lectivo. "Será el 1 de septiembre y se ajustará a la evolución epidemiológica", ratificó.
Israel tiene el 59% de la población con la vacunación completa. Pero la variante Delta trajo la cuarta ola de la pandemia.