Crisis en España

España siente la falta del petróleo ruso: protesta de camioneros, inflación y miedo al desabastecimiento

La guerra de Ucrania es uno de los motivos por los que aumentaron los combustibles. Los paros comprometen el surtido de las góndolas en los supermercados.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
El temor al desabastecimiento de productos básicos ante la suba del combustible que paraliza al transporte (Foto: archivo)

El temor al desabastecimiento de productos básicos ante la suba del combustible que paraliza al transporte (Foto: archivo)

España vive momentos diarios como los que son habituales en la Argentina. Protestas y reclamos que llenan las calles por aumentos de precios muy elevados. En este caso, los transportistas están manifestándose por todo el país ante el aumento del precio de los combustibles.

Las calles de las principales ciudades se llenaron de camiones que, sin las cargas, aturden sonando sus bocinas en señal de protesta. El problema para los españoles es el temor que se ha despertado por dos cosas: una suba de la inflación y la posibilidad de tener desabastecimiento en sectores puntuales y esenciales.

La guerra entre Rusia y Ucrania, con el boicot al combustible ruso, es una de las causas para que haya aumentado el valor de los combustibles. Por eso, los transportistas reclaman. El valor de las mercaderías que transporta no compensa el gasto extra que deben hacer para llenar el tanque de combustible. El resultado: paros, protestas y movilizaciones por las calles con sus vehículos.

"No conviene salir a trabajar"

Esa frase cruzó el Atlántico: los camioneros españoles dicen que su trabajo ya no vale la pena. Pierden ingresos con solo cargar los tanques de combustibles. Un camionero le explicó al diario El País la distorsión que provoca el abrupto salto de los combustibles.

Distribuir productos en lata que llegan de China hasta Barcelona, costaba unos 3.000 euros en promedio. El aumento de combustibles hizo que por el mismo viaje se deba pagar hasta 15.000 euros. El consumidor tiene que pagar más, pero los camioneros no reciben un solo euro de aumento por su trabajo.

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Camiones circulan sin sus cargas por las autopistas madrileñas (Foto: Archivo)

Camiones circulan sin sus cargas por las autopistas madrileñas (Foto: Archivo)

Temor por el desabastecimiento

El aumento de los combustibles se tradujo en España en una mayor inflación y las protestas de los transportistas en inconvenientes para reponer la mercadería en varias comunidades del país. A tal punto que según el gerente general de la federación de Industrias de la alimentación, “la cadena alimentaria está más tensionada que en los peores momentos de la pandemia”.

Los productos que más escasean en los lineales de los supermercados son los de carácter perecedero. Los lácteos, aceites, huevos, harina, azúcar, frutas, verduras, carnes y pescados son ya difíciles de conseguir en varios puntos del país.

Otra de las cuestiones es el acopio de los bienes a consumir. Casi como ocurrió con el papel higiénico y el alcohol en la primera ola del coronavirus, allá por 2020.

Hubo un acopio extraordinario durante el fin de semana, y la carencia de determinados productos se ha dejado sentir especialmente el lunes y martes en los establecimientos mayoristas, minoristas y en el canal de la hostelería”, explica Álvaro González, director general de la Confederación Andaluza de Empresarios de Alimentación y Perfumería (CAEA). Andalucía es una de las comunidades que más siente esta falta de reposición.

Un panorama similar es el que recogen las grandes cadenas de supermercados en España reunidas ACES: "Los acopios masivos y las compras compulsivas empeoran la situación", apunta su director, Aurelio del Pino.

Para peor, como la guerra se estira en el tiempo, hay un miedo real a que la situación se complique todavía más.

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Los camioneros no cargan la mercadería en los puertos (Foto: Gentileza

Los camioneros no cargan la mercadería en los puertos (Foto: Gentileza "El País)

¿Una solución europea?

Desde Bruselas, las autoridades de la Unión Europea están trabajando en el problema. España es el país que primero nota esta situación de crisis con los combustibles y dificultades en las compras de mercaderías diarias, pero no es el único.

Por eso, la Europa de los 27 tiene en carpeta una primera medida: establecer una suerte de precio sostén o mínimo para el precio del petróleo y sus derivados. Una suerte de equilibrio entre el aumento de las últimas semanas y al mismo tiempo un precio que permita a los camioneros volver a cargar sus tanques y llevar las mercaderías al corazón de todas las ciudades.

Mientras tanto, este jueves, la ministra del transporte español ensayará por su parte un paliativo. Un compromiso de aplicar 500 millones de euros para subsidiar el precio del gasoil y hacer que los camiones vuelvan a circular con mercaderías por las calles y rutas españolas.