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Las rocas del Guadalperal, resurgido tras el descenso de las aguas del pantano de "El Gordo" (Foto: Gentileza RT)
Esto es lo que ocurrió con el embalse de Valdecañas en el río Tajo. Lleno de agua, se "devoró" el dolmen de Guadalperal, conocido como el "Stonehenge español", en referencia a ese enigmático monumento de piedras circulares, en Gran Bretaña, que data de entre finales del V y el III milenio a.C.
Por culpa de la sequía prolongada de este verano, ha vuelto a ser contemplado en todo su esplendor desde que fue ocultado por las aguas en 1963. El agua se ha corrido y ya no lo cubre.
El mayor parque natural de España, seco
Pero si en el caso del Guadalperal, una cosa cambio por otra - con un aparente beneficio para el turismo - hay una zona que se perjudica y hace sufrir a toda España.
Se trata del parque de "Doñana", un espacio natural que abarca Huelva, Sevilla y Cádiz en Andalucía. Por su gran extensión es el hogar de numerosas especies de aves acuáticas, que suelen alcanzar cada año los 200.000 individuos.
Sin embargo, este año la sequía y el calor lo golpearon con fuerza.
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El parque natural "Doñana" el mayor de España, se quedó sin lagunas por el calor extremos del verano (Foto: Cuenta oficial del CISC)
El CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) publicó un mensaje por Twitter: "la sequía y la sobreexplotación de los acuíferos secan la última laguna permanente de #Doñana. Es la tercera vez que Santa Olalla, la laguna permanente más grande de Doñana, se seca desde que se tienen registros".
España tiene gran parte de su economía, fuera del turismo (15% del PBI) dependiente de la producción agro ganadera. El gran problema es que mientras aumentan las hectáreas de regadíos, merma año tras año la cantidad de reservas de agua disponible.
Un otoño complejo
Las predicciones son las que traen la preocupación por los efectos ya palpables del cambio climático. El verano es seco en España, pero en otoño e invierno no solo llueve, también nieva en gran parte del país. Ahora se escuchan voces de alarma, las previsiones meteorológicas hablan de una temporada de seca que se continuará aún con el final del verano. Así, se espera que durante el otoño falten lluvias, precisamente donde hay más sequía y que en la mayor parte del territorio las temperaturas estén por encima de la media entre 0,5 y 1 grado.
Para peor, según el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, al menos tres cuartas partes del país están en riesgo de desertificación.