El acuerdo se firmó en la Casa Blanca. Con el presidente Donald Trump de un lado y el viceprimer ministro chino Liu He. Denominado como "fase uno", el acuerdo pone fin a una guerra comercial de 18 meses que tuvo en vilo al mundo entero.
El acuerdo se firmó en la Casa Blanca. Con el presidente Donald Trump de un lado y el viceprimer ministro chino Liu He. Denominado como "fase uno", el acuerdo pone fin a una guerra comercial de 18 meses que tuvo en vilo al mundo entero.
El entendimiento se tradujo en un documento de 96 páginas en el que se resumen los principios básicos y acciones concretas para desandar el camino de trabas comerciales mutuamente impuestos.
En el preámbulo explicita que "reconociendo la importancia de la relación bilateral económica y comercial" entre ambas potencias, el acuerdo permitirá destrabar el conflicto y avanzar hacia una mayor interrelación.
La guerra comercial entre EE.UU. y China comenzó cuando Trump denunció una serie de medidas "proteccionistas" chinas (que afectaban el "proteccionismo" propio de la política económica de la administración republicana).
Así, empezó una serie de aumentos en los aranceles y derechos de exportación entre ambos países. Como resultado, a fines de 2019, Estados Unidos aplicó derechos aduaneros por un valor de US$ 360 mil millones. Como contrapartida, China impuso derechos arancelarios por US$ 110 mil millones.
La última suba de aranceles por parte del gobierno americano le impuso a una serie de productos, desde carne a instrumentos musicales, una tasa del 15%.
La "fase uno" del entendimiento implica que EE.UU. bajará a la mitad todos los aranceles que impuso desde 2018 a los productos y bienes chinos. Sin embargo, el nivel de de barreras aduaneras llegará a los US$ 250 mil millones.
El 2020 será el primero de dos años en el que ambos países se comprometen a incrementar en US$ 200 mil millones el comercio bilateral.
Los pilares del acuerdo bilateral se resumen en estos puntos:
El derecho de propiedad intelectual era uno de los principales obstáculos en la relación entre ambos países. Tanto, que en las obligaciones del documento acordado se dice expresamente que "Estados Unidos reconoce la importancia de la protección de la propiedad intelectual". Por su parte, China sostiene que este tema es la base "para promover el desarrollo económico de alta calidad".
La primera evidencia de un acuerdo inminente se dio hace solo tres días. El 13 de enero, los Estados Unidos dejaron de considerar a China como "país que manipula su moneda" para afectar el poder comparativo del dólar en el mercado mundial. Ese había sido el principal reclamo de Trump a China en su mensaje ante las Naciones Unidas, en septiembre de 2019.
Este proceso debe dar paso a la "fase dos", ya comprometida. Pero no tiene fecha ni objetivos comunicados por el momento.
Para el FMI y el Banco Mundial, la guerra comercial entre China y EE.UU. hizo frenar el crecimiento económico global. Ahora, habrá que "recalcular", pero desde una base positiva.