El ministro del Interior, Christophe Castaner, culpó a la ultraderecha y a su líder Marine Le Pen, de haber propiciado los disturbios a través de un mensaje en la red social Twitter en la que ayer llamaban a los manifestantes a acudir a los Campos Elíseos, pese a la prohibición explícita de concentrarse en esa conocida arteria comercial de la capital.