En tanto, Trudeau afirmó, ante la prensa, que "numerosas fuentes apuntan a que el Boeing 737-800 fue alcanzado accidentalmente por un misil tierra-aire iraní" y resaltó la muerte de los 63 canadienses (muchos de ellos también con nacionalidad iraní) que fallecieron en el siniestro.
Por su parte, el gobierno de Ucrania planteó tres posibles escenarios: un fallo técnico, una colisión o un ataque con misiles ("atentado terrorista"), aunque el presidente Volodímir Zelenski instó a que no se "aventure ninguna hipótesis" y envió un grupo de expertos al lugar.
Mediante su agencia estatal de noticias, la administración de Hasán Rohaní aseguró que la aeronave se incendió en pleno vuelo gracias a una falla técnica y que, incluso, había comenzado a regresar al aeropuerto del que había despegado a las 6:12.