Durante las semanas siguientes, familiares, colegas y organizaciones vinculadas a la defensa de la libertad de prensa impulsaron distintas acciones para exigir su aparición con vida, mientras avanzaban las tareas de búsqueda encabezadas por la Fiscalía General del Estado.
El hallazgo y la investigación
La investigación tuvo un avance decisivo cuando los investigadores localizaron restos humanos en una vivienda. Tras las pericias forenses correspondientes, las autoridades lograron establecer que pertenecían a Guzmán Ramírez.
En el marco de la causa, la fiscalía informó la detención de ocho personas acusadas de homicidio. Entre los arrestados figuran cuatro hombres que cumplían funciones como policías municipales al momento de los hechos.
De acuerdo con la investigación oficial, los agentes mantenían vínculos con la organización criminal señalada como responsable del secuestro y asesinato. La fiscalía sostuvo que “proporcionaban recursos, alimentos y apoyo logístico en las operaciones del grupo delictivo”.
Un antecedente trágico
La violencia vinculada al ejercicio periodístico ya había marcado la vida de la comunicadora. En 2017 presenció el asesinato de su pareja, el periodista Carlos Fernández Escalante, conocido como “El Loco”, quien fue atacado a tiros mientras ambos se encontraban juntos.
A pesar de ese episodio, Guzmán Ramírez continuó desarrollando su actividad profesional. Meses atrás había creado el portal Pulso Informativo del Sureste, un espacio dedicado a la difusión de noticias locales y denuncias ciudadanas, principalmente a través de redes sociales.
Secuestros de periodistas
Según datos de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, entre 2005 y 2024 fueron asesinados 31 periodistas en Veracruz, mientras que otros cuatro permanecen desaparecidos.
La situación de violencia contra trabajadores de prensa en la región continuó durante este año. En enero fue asesinado a balazos Carlos Castro, periodista del sitio Nota Roja, mientras se encontraba en un restaurante de la ciudad de Poza Rica, en el norte del estado. Con el crimen de Roxana Guzmán, ya son al menos tres los periodistas asesinados en Veracruz durante 2026.