La investigación sostiene que el empresario acudió el 18 de julio de 2023 al predio "Renacer", donde fue asesinado de dos disparos por la espalda mientras se encontraba dentro de una oficina.
Para los investigadores, el crimen tuvo un móvil económico: evitar el pago de la deuda y quedarse con 17 lotes del desarrollo inmobiliario, una hipótesis que será uno de los ejes centrales del juicio.
El sangriento plan para ocultar el crimen
De acuerdo con la investigación, el cuerpo fue descuartizado y distribuido en una valija roja, una mochila y bolsas de consorcio, que posteriormente fueron arrojadas al Arroyo del Rey, en la localidad bonaerense de Ingeniero Budge.
El caso tomó estado público el 23 de julio de 2023, cuando un grupo de chicos que jugaba al fútbol encontró una valija con parte de los restos humanos. Durante los días siguientes aparecieron otras partes del cuerpo, hasta que las huellas dactilares permitieron identificar a la víctima.
La autopsia determinó que Pérez Algaba murió por heridas de arma de fuego y fue desmembrado después del fallecimiento.
Las pruebas que complican a los acusados
Para los investigadores, hubo varios elementos que permitieron reconstruir la secuencia del crimen:
- Registros de antenas de telefonía celular, que ubicaron a la víctima y a dos de los imputados en el lugar del crimen.
- Cámaras de seguridad, que registraron movimientos de vehículos vinculados a los acusados.
- Documentación relacionada con la deuda económica que mantenían con Pérez Algaba.
- Declaraciones testimoniales y pericias incorporadas durante la instrucción.
Durante la investigación, Pilepich y Vargas se señalaron mutuamente como el autor de los disparos, aunque la Justicia sostiene que ambos actuaron como coautores del homicidio.
Un empresario rodeado de polémicas
Fernando Pérez Algaba tenía 41 años y construyó una imagen pública ligada al éxito económico. En distintas entrevistas contó que había comenzado trabajando en pancherías, boliches y financieras, hasta dedicarse a las inversiones y al negocio de las criptomonedas.
También fundó en Estados Unidos una empresa de alquiler de autos y motos de agua de alta gama, mientras que en redes sociales exhibía una vida de lujo, viajes frecuentes y vehículos exclusivos.
Sin embargo, su historial también estaba atravesado por conflictos judiciales y problemas económicos que, según la investigación, derivaron en el entorno de negocios donde finalmente encontró la muerte.
Un segundo juicio pendiente
Además de los tres acusados que serán juzgados desde este lunes, otras cinco personas también están procesadas por distintos grados de participación en el caso.
Entre ellas figura un efectivo de la Policía de la Ciudad acusado de haber facilitado un teléfono celular para evitar ser detectados, además de otros imputados por presunto encubrimiento y colaboración posterior al crimen.
Ese proceso será llevado adelante por un tribunal técnico en una fecha que todavía no fue fijada. El juicio por jurados se extenderá hasta el 8 de julio y se espera la declaración de decenas de testigos, entre ellos familiares de la víctima, peritos y los investigadores que participaron del esclarecimiento de uno de los homicidios más estremecedores de los últimos años.