Pese al importante operativo de seguridad desplegado por las autoridades francesas para prevenir incidentes, en distintos sectores de la capital se registraron escenas de caos, con bengalas, destrozos y la intervención de las fuerzas de seguridad para intentar controlar a los grupos más violentos.
París se había preparado para lo peor con drones, miles de policías y controles en la calle. El duelo deportivo tuvo lugar a más de 5.000 km de distancia, pero las consecuencias se sintieron en las calles de de la capital francesa, tal y como ocurrió en las semifinales de 2022 durante el Mundial de Qatar, cuando Marruecos cayó por el mismo resultado y la policía detuvo a 266 personas y un adolescente murió.
Esta vez, las fuerzas del orden blindaron la ciudad y cerraron algunas paradas de metro en el centro de la ciudad para evitar que los aficionados pudieran invadir zonas como los Campos Elíseos. Pese a ello no pudieron impedir los incidentes que se iban a desatar tras los festejos de Francia.
Inmigración, gendarmes e incidentes
Más de un millón de residentes en Francia tienen la doble nacionalidad franco-marroquí. A ellos se unen otras 800.000 personas que viven en Francia con la nacionalidad únicamente del país magrebí. Tras los argelinos, es la comunidad foránea más numerosa en territorio francés.
Más de 20 mil gendarmes velaron por la seguridad en toda Francia, unos 8.000 en París, en previsión de disturbios, tras la contundente victoria de la selección de Didier Deschamps sobre Marruecos (2-0).
También se registraron incidentes en Londres y en varias ciudades de Europa que cuentan con varias colonias marroquíes, pero el registro central se dio en Francia, teniendo en cuenta el lazo político y social que unen a ambos países que hoy se enfrentaron por los cuartos de final, por lo que se preveían lo que terminó sucediendo.