La reunión contó con la participación de altos responsables de las Fuerzas Armadas, entre ellos el jefe del Estado Mayor, Ali Abdollahi; el comandante del Ejército, Amir Hatami; y el jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi.
Durante el encuentro, los comandantes informaron sobre la situación operativa de las fuerzas desplegadas en zonas estratégicas como el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el mar de Omán.
También presentaron informes sobre el incremento de la producción de municiones y distintos sistemas de armamento, además de las capacidades de vigilancia, reconocimiento y combate.
Estas medidas forman parte de una estrategia destinada a fortalecer la capacidad de respuesta del país ante una eventual nueva ofensiva.
El conflicto con Estados Unidos e Israel y el temor a una nueva guerra
La advertencia iraní se produce ocho meses después del comienzo de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero de 2026. Durante las primeras semanas de aquella guerra, Irán respondió con ataques contra territorio israelí y posiciones estadounidenses en distintos países de Medio Oriente, ampliando el alcance regional de las hostilidades.
Mojtaba Khamenei asumió como líder supremo en marzo, después de la muerte de su padre, Alí Khamenei, durante los ataques iniciales.
Desde entonces, el nuevo líder iraní no realizó apariciones públicas abiertas ni difundió discursos grabados con su voz. Sus posiciones oficiales se conocieron principalmente mediante comunicados escritos y encuentros anunciados por su oficina.
En los últimos días, las versiones sobre posibles nuevos bombardeos estadounidenses e israelíes después de las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, intensificaron las preocupaciones.