Si bien el presidente estadounidense no detalló cuáles serían esas medidas, la frase “tendrán que pagar el precio” fue interpretada como una advertencia de nuevas acciones políticas, económicas o incluso militares.
Con este nuevo pronunciamiento, Trump vuelve a recurrir a un lenguaje de máxima presión para intentar forzar una definición de Irán, dejando en claro que considera agotada la paciencia de Washington frente a las negociaciones con el régimen de Teherán.
El régimen islamista, en tanto, defiende su rol de preeminencia en el estrecho de Ormuz, exige que Israel se retire de el Líbano y no ataque más a Hezbollah y por supuesto, mantiene su desarrollo nuclear y la vigencia del régimen que gobierna el país desde 1979.
Trump a Irán: "¡Ahora tendrá que pagar el precio!"
La crisis entre Estados Unidos e Irán volvió a entrar en una peligrosa fase de escalada luego de que Washington lanzara una serie de ataques contra objetivos militares iraníes en respuesta al derribo de un helicóptero Apache estadounidense en las cercanías del estrecho de Ormuz. Desde Teherán advirtieron que la ofensiva "no quedará sin respuesta" y prometieron represalias contra las fuerzas norteamericanas en la región.
La operación fue ordenada por el presidente Donald Trump después de denunciar que un helicóptero militar de Estados Unidos había sido derribado mientras patrullaba la estratégica vía marítima por la que circula una parte importante del comercio mundial de petróleo. Aunque los dos pilotos fueron rescatados, el mandatario sostuvo que Washington debía responder a la agresión.
Horas después, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó ataques que calificó como una respuesta "proporcional" contra instalaciones militares iraníes ubicadas en distintos puntos cercanos al estrecho de Ormuz. Se reportaron explosiones en varias localidades del sur de Irán, aunque las autoridades no difundieron un balance oficial sobre daños o víctimas.
La versión iraní, sin embargo, difiere de la estadounidense. El vicecanciller iraní afirmó que no existió un ataque deliberado contra el helicóptero y sostuvo que las fuerzas extranjeras que operan cerca del territorio iraní asumen riesgos permanentes debido a la tensión militar existente en la zona.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, endureció aún más el discurso al asegurar que su país no dejará "ningún ataque o amenaza sin respuesta" y lanzó una advertencia directa a las tropas estadounidenses: "Si quieren estar seguros, abandonen nuestra región".
La respuesta de Trump volvió a mostrar al que está dispuesto a todo. Aunque haya logrado muy poco en estos 102 días de conflicto. En su red social regresó a las amenazas: " Han tardado demasiado en negociar un acuerdo que habría sido excelente para ellos. ¡Ahora tendrán que pagar el precio!"
Esta nueva crisis amenaza con hacer naufragar los esfuerzos diplomáticos que en los últimos días parecían abrir una posibilidad de negociación entre ambas partes. Trump había alternado mensajes de optimismo sobre un eventual acuerdo con fuertes advertencias hacia Teherán. Hasta el ataque al helicóptero. Eso fue la causa - o la excusa - para cambiar de discurso y endurecerlo.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el intercambio de ataques y teme que el conflicto se extienda a todo Medio Oriente, una región clave para la estabilidad energética y geopolítica mundial.