Como los dos partidos principales no crecen en las encuestas, la llave para formar gobierno está en los aliados. Por derecha, el partido Israel Nuestra Casa, con 8 escaños, puede decidir la elección si suma algún lugar más en el Parlamento.
Por el otro lado, la lista de la minoría árabe israelí tiene 13 representantes. Nunca votarían a favor de Netanyahu, con lo cual, si logran cosechar más votos en marzo del año próximo, las chances de Gantz aumentarán.
Queda un tema con un diferente peso electoral: Netanyahu está acusado por la fiscalía del estado en tres causas penales. Es la primera vez que ocurre con un premier en ejercicio. Por eso, Gantz transformó la acusación en un argumento electoral: “La Kneset no debe convertirse en un refugio”, advirtió.
Para Netanyahu, las elecciones de marzo ya tienen un componente tan importante o más que realizar propuestas para buscar el bienestar para el pueblo de su país. Acusado de cohecho, fraude y abuso de poder, necesita ganar para evitar tener que enfrentar una condena judicial que lo lleve a la cárcel.