La guerra entre Rusia y Ucrania continúa enviando imágenes devastadoras. Muchas personas han sido asesinadas, y muchas otras han debido exiliarse lejos de sus casas, llevando consigo algunos pocos recuerdos.
La guerra entre Rusia y Ucrania continúa enviando imágenes devastadoras. Muchas personas han sido asesinadas, y muchas otras han debido exiliarse lejos de sus casas, llevando consigo algunos pocos recuerdos.
Muchos de quienes abandonaron sus hogares hicieron enormes sacrificios para llevar consigo a sus mascotas, lamentablemente hubo quienes debieron dejar a los animales librados a su suerte.
Ante este panorama desolador, existen grupos de voluntarios que arriesgan su vida para velar por la seguridad de estos animales e incluso para rescatarlos y llevarlos a zonas seguras lejos de la guerra.
Kate Parker es directora de campañas contra los delitos contra la vida silvestre en la Fundación Naturewatch, y reveló el rudo trabajo que su organización encara para poder rescatar a las mascotas que quedaron abandonadas.
Parker, vive y trabaja en Reino Unido, pero alertada por un compañero ucraniano decidió dejar todo y trasladarse a la ciudad fronteriza entre Ucrania y Polonia, Medyka.
“Mi primer viaje a Medyka fue a principios de marzo. Las colas de ucranianos que esperaban cruzar la frontera a pie duraban unas 14 horas y una de cada cuatro personas venía con un animal; ya sea un perro o un gato u otra criatura. Incluso vimos a alguien con una rata”, describió la voluntaria.
En tal sentido, la referente de la Fundación Naturewatch consideró que “estas personas habían tenido la decencia y la compasión de traer a sus animales con ellos, por lo que necesitan que se les muestre lo mismo”.
Sobre la situación de los animales que todavía quedaron en Ucrania, Parker explicó que “los recursos veterinarios son muy limitados en este momento”.
En su segundo viaje a la frontera ucraniana, Parker se encontró con una realidad que no esperaba: en Polonia las regulaciones establecen que para ingresar con un perro deben presentar el pasaporte para mascotas y la vacunación para la rabia.
“Por lo tanto, nuestros socios polacos crearon un centro de detención temporal en Lviv, Ucrania, y voluntarios de Polonia van allí para asegurarse de que los animales retenidos tengan la atención que necesitan”, describió.
“No estamos pidiendo una evacuación masiva de todos los animales de Ucrania, pero el bienestar de los perros del refugio se ve comprometido si se quedan allí”, rogó la activista y agregó: “Me gustaría ver que haya alguna consideración en las fronteras para el bienestar animal”.
“Ver animales dentro de una zona de guerra fue realmente difícil de procesar”, aseguró Parker y concluyó: “Entonces, solo podemos hacer nuestro mejor esfuerzo”.