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INSEGURIDAD

La extraña cábala "femenina" de un ladrón antes de entrar a robar semidesnudo a un bar

El delincuente entró en la casa en plena madrugada. Pero antes de robar hizo algo insólito. Una cámara de seguridad captó el delito, pero lo que más sorprendió fue el modo en que lo hizo.

por Roberto Adrián Maidana | 25 de julio de 2025 - 13:51
La extraña cábala femenina de un ladrón antes de entrar a robar semidesnudo a un bar

Un ladrón impactó más por su aspecto que por lo que robó. (Foto: Captura de TV)

"Fue tan absurdo que hasta nos reímos después". Una de las dueñas de un bar comenta la insólita situación que se dio durante un robo a su local. La noticia fue la inseguridad reinante y un robo más. Pero por encima de eso, lo que dejó sin palabras y hace sonreir a las dueñas del bar es la mecánica elegida para el atraco.

Como siempre, cuando los robos son de madrugada, con los negocios cerrados, ocurre lo mismo. Al abrir para iniciar un nuevo día, ven que todo está revuelto. Comprenden que sufrieron la visita indeseable de los delincuentes y acuden a las cámaras de seguridad para saber qué pasó.

En este caso, se llevaron una sorpresa que es difícil de comprender. Es que lo que las cámaras mostraron no tiene una explicación lógica o coherente con la mecánica de un robo. El ladrón entró con un buzo con capucha, unos pantalones tipo jogging y ojotas. Intentó abrir un depósito de bebidas en la barra. Pero, como no pudo, se retiró unos metros y antes de volver a probar se cambió y se puso... una bombacha.

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La bombacha ¿superpoderosa?

Se nota que el ladrón pensaba de antemano que se haría con un buen botín. Apareció cargando dos grandes bolsas para llevarse todo lo que pudiera. Hasta ahí, razonable para la mente de un delincuente. Enseguida se dirigió a la barra y quiso abrir -solo con fuerza bruta- el lugar en donde estaban guardadas las bebidas. Forcejeó con sus manos y nada. Se ayudó con un pie para hacer palanca y no hubo caso. Entonces pasó a la asombrosa fase 2.

Se retiró unos metros y se intentó ocultar - no muy bien - entre una mesa y un mueble. ¿Habría visto la cámara? Pero lo sorprendente es que comenzó a hurgar en una bolsa y de pronto halló lo que buscaba. No era una herramienta para forzar el acceso a las bebidas. Se sacó los pantalones, el buzo y se puso solo la bombacha. Sí, bombacha, ni siquiera un calzoncillo. Y volvió al primer lugar. Solo con la prenda femenina y sus ojotas.

secuencia del robo particular

Vestido de forma particular para robar

El video lo muestra como va de nuevo y arremete contra la tapa. Tal vez, las piernas libres le dieron mayor movimiento. O la poca tela de la prenda lo favoreció. Lo cierto es que el ladrón, en tanga, pudo abrir un poco la placa y retirar con el brazo todas las bebidas que quiso.

Cuando pasaron varios minutos repitiendo esa maniobra, se dio por satisfecho. Y entonces, vino la otra sorpresa inaudita para las mujeres que vieron como les robaron su bar. Tenía "un uniforme de trabajo".

Dejó las bolsas repletas de bebidas - no se llevó dinero - y regresó al nicho para el cambio de ropa. La bombacha era solo para el atraco, no servía para escapar. Volvió a colocarse el calzoncillo, el jogging y regresó por las bolsas. Antes de irse hizo una anotación que dejó sobre el bar. Y así, tan tranquilo como entró, se fue del lugar.

Todo esto ocurrió de madrugada en un bar del barrio Jardim Marajoara, en la zona sur de São Paulo, Brasil. El local, llamado "Beeroska Food" ahora es famoso. No por sus bebidas o sus dueñas. El video se viralizó - no podía ser de otra manera - y el local es conocido como el del "assalto en Calcinha".

Los propietarios del bar relataron al portal g1 que el barrio, en general, es tranquilo, y que en los ocho años que llevan abiertos, solo han sufrido un robo anteriormente. Sin embargo, debido a lo ocurrido, ya están evaluando medidas para reforzar la seguridad del establecimiento.

Mientras tratan de ubicar al asaltante - en una ciudad de 22,5 millones de personas, ¿cuántos usarán bombachas para ir a asaltar en las madrugadas? - las dueñas comentaron con humor, pese a todo: “La tanga le dio fuerza para abrir la puerta, pero no tanta. Si se hubiese puesto tacos, capaz que lograba todo más rápido”, bromearon.

Por ahora, no se ha identificado al autor del robo ni se ha confirmado si el caso será investigado formalmente. Los propietarios del Beeroska Food avanzan en instalar cámaras adicionales. Agregar Un probador no estaría nada mal.

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