Aunque los damnificados habrían entregado una suma de dinero, todavía no lograron recuperar la vitrina que protegía a la imagen. El hecho generó conmoción en una localidad profundamente marcada por la devoción a la Virgen de Itatí, una de las figuras religiosas más veneradas del litoral argentino.
Una figura con siglos de historia y devoción popular
La Virgen de Itatí es una advocación mariana profundamente arraigada en la cultura correntina. Su historia se remonta al siglo XVI, cuando misioneros franciscanos llegaron a la región llevando una imagen de la Inmaculada Concepción. La devoción creció rápidamente entre los pueblos originarios, especialmente entre los guaraníes.
Con el correr del tiempo, comenzaron a circular relatos sobre misteriosas desapariciones de la imagen y reapariciones en rocas blancas a orillas del río. Estos episodios fueron interpretados como señales divinas, y dieron origen al nombre “Itatí”, que proviene del guaraní itá morotí, que significa “piedra blanca”.
Actualmente, la Basílica de Itatí es uno de los principales centros de peregrinación religiosa del país y recibe cada año a miles de fieles de Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. El robo de una imagen tan significativa no solo implica un delito contra la propiedad, sino también un golpe al sentimiento colectivo de fe de toda una comunidad.
La policía investiga el hecho y trabaja para recuperar la imagen en su totalidad.