Además, el relevamiento detectó posibles interrupciones en el suministro eléctrico en distintos sectores de Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua, como consecuencia de los daños ocasionados por el fenómeno.
"La rapidez y precisión de las evaluaciones iniciales son esenciales para una respuesta efectiva", señaló Luis Francisco Thais, representante residente del PNUD en Venezuela.
El funcionario explicó que herramientas como RAPIDA permiten a las autoridades tomar decisiones basadas en evidencia para orientar la asistencia a las comunidades afectadas.
Al mismo tiempo, sostuvo que la reconstrucción representa una oportunidad para fortalecer la resiliencia del país frente a futuros desastres.
"Cada crisis representa una oportunidad para replantear las estrategias de desarrollo colocando la resiliencia en el centro. Esto garantiza que la recuperación no solo permita restablecer lo perdido, sino también construir un futuro más sostenible", afirmó.
Según el informe, en las áreas alcanzadas por los terremotos existen alrededor de 1,7 millones de estructuras.
No obstante, el PNUD aclaró que la estimación de 6700 millones de dólares solo contempla los daños directos sobre viviendas y bienes económicos. El cálculo no incluye las pérdidas en infraestructura pública, las interrupciones de la actividad económica ni los costos que demandará la reconstrucción a largo plazo.
Por ese motivo, el organismo advirtió que el impacto económico total continuará actualizándose conforme avance la recopilación de información y recordó que, en este tipo de catástrofes, el costo final suele ubicarse entre 1,5 y 3 veces el valor de los daños directos inicialmente estimados.