Estas inhibiciones al dolor o al miedo, hacen que las células al actuar sean aún más violentas. Los principales lugares de elaboración llegan a Siria, en los tiempos del dictador depuesto, Al Asad. Ahora, suena un alerta en nuestro propio país.
La droga que llega de Medio Oriente
En Medio Oriente, se apunta a que el grupo Hezbollah es uno de los principales en la producción y también en el uso al momento de realizar ataques o atentados. El grupo islamista tiene influencia en El Líbano y tenía contactos, aunque de manera irregular en Siria.
En realidad, el régimen de Bashar al-Assad en Siria, hizo gran parte de su fortuna con la elaboración del captagón. De hecho, a los pocos días de su caída y huída hacia Rusia, el nuevo gobierno halló depósitos con millones de pastillas de esa droga. La sustancia narcótica se ha producido masivamente en el país durante mucho tiempo, hasta el punto de convertirse en un símbolo del derrocamiento del liderazgo de la nación.
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La droga captagón, en un operativo de la policía en Siria tras la caída dell dictador Al-Asad. (foto: Gentileza Bloomberg)
El nuevo gobierno, tiene una acusación pendiente contra Al-Assad porque huyó del país. De haber sido detenido en su caída del poder, tendría que responder ante la justicia de convertir a Siria en "la principal fuente mundial de captagón".
Desde allí, y con las células de grupos terroristas, el captagón se diseminó en varios continentes. En particular, habría indicios de su presencia en la Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay).
La ruta del captagón
Sus inicios se remontan a 1963 para tratar la hiperactividad, la narcolepsia y la depresión, pero derivó en estos usos vinculados a episodios violentos por inhibir la sensación de peligro, miedo o dolor.
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La ruta de la droga captagón. De Siria ( con el régimen caído de Al-Asad) hasta la triple Frontera. (Foto: A24.com)
Ahora es una de las drogas más populares en Oriente Medio, donde se produce masivamente, concretamente en Siria y Líbano.
El "captagón" es muy común en los países árabes, aunque algunos lo conocen en Occidente como "la droga de los yihadistas", por el uso que hacen de ella combatientes en Siria. Ahora el alerta suena en la Triple Frontera, un lugar caliente por la presencia de células vinculadas a Hezbollah.