También repitieron el estudio con 247 personas que se infectaron estando parcialmente vacunadas, y los compararon con 247 personas que también se infectaron, pero que no habían recibido la vacuna.
Los investigadores hallaron que frente a las variantes mencionadas, las personas vacunadas tuvieron una menor respuesta inmunológica, tanto los que recibieron una dosis como los que completaron el plan de inoculación con dos aplicaciones.
Ante la baja de esta respuesta inmunológica, que no invalida la utilidad de las vacunas, desde Tel Aviv recuerdan la importancia de los cuidados: uso de barbijos, distancia social y evitar aglomeraciones.
Ante pruebas como esta, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos les recomendó a los laboratorios que emplean el revolucionario sistema de las vacunas en base al ARN mensajero que adapten su fármaco en la medida que surjan nuevas mutaciones.
También desde la NHS (el Servicio Nacional de Salud británico) se recomienda que lo ideal es proveer a cada persona con las dos dosis indicadas por el laboratorio.
Vacunas de segunda generación
Las vacunas de Pfizer y Moderna emplean la novísima técnica del ARN mensajero. Permite, mediante la ingeniería genética, diseñar y adaptar las vacunas para provocar la respuesta específica. El caso de las mutaciones convierten a este tipo de vacunas en las más preparadas para modificarse según surjan nuevos desafíos por el virus de la pandemia.
Se producen una rápida modificación genética para inducir a las células huésped a producir un antígeno que sea reconocido como "no propio" y que genere anticuerpos protectores.
Israel es el país que marcha a la vanguardia en la consecución de la inmunidad de rebaño. Hasta el momento vacunó al 57,25% de su población con las dos dosis. Su plan se concentró, justamente, en este tipo de vacunas de ARN mensajero, con Pfizer y Moderna.