"Es casi seguro que esto no es un recombinante biológico de los linajes Delta y Ómicron ”, dijo el Dr. Jeffrey Barrett, director de la Iniciativa de Genómica Covid-19 en el Instituto Wellcome Singer.
Entonces, lo más probable para los científicos es que en un proceso de secuenciación, para identificar una variante específica de coronavirus, la muestra se contaminó con restos de otra. La tranquilidad que da esta alternativa es que justamente se trata de un "error" y no una "potenciación de dos variantes".
La importancia de evitar contaminaciones
Por ejemplo, cuando se analiza una sustancia en uno de estos procesos para obtener rastros de ADN en un crimen. La muestra puesta en un secuenciador no puede contaminarse porque su resultado debe ser preciso. De lo contrario se invalida.
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Caso Ángeles Rawson: los rastros genéticos encontrados bajo la uña de la joven coincidieron perfectamente con los del asesino, Jorge Mangeri (Foto: Archivo)
En el caso Ángeles Rawson, la joven que apareció muerta entre los restos de residuos enviados al Ceamse de José León Suárez. Debajo de una de las uñas de Ángeles, se encontró la estructura de ADN de otra persona. Analizada, dio una equivalencia del 99,9% con el ADN de Jorge Mangeri, el encargado del edificio en el que vivía la joven en Palermo. Fue la prueba principal y más contundente para su condena.
La defensa de Mangeri, para invalidarla, pretendió justamente probar una "contaminación" en el proceso de secuenciación. Cosa que fue desestimada de plano y el encargado fue sentenciado a prisión perpetua por "femicidio en concurso ideal con abuso sexual y homicidio agravado criminis causae"
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Deltacron es una contaminación en laboratorio y no una evolución de dos variantes del coronavirus (Foto: Archivo)
La variante "Deltacron"
En este caso, se cree que fragmentos de la variante Ómicron se han mezclado accidentalmente en la estructura genética de Delta durante el proceso de secuenciación para intentar identificar una variante de infección de Coronavirus.
Por eso la importancia extrema de los cuidados en este tipo de procedimientos de análisis. "Este es un error común que puede ocurrir en cualquier laboratorio", dijo Aris Katzourakis, profesor de evolución y genómica en la Universidad de Oxford que dio su explicación para esta contaminación.
Al secuenciar un virus, su genoma se divide en fragmentos genéticos y luego se analiza antes de volver a ensamblarlo en una computadora. Pero hay fragmentos de la variante Delta que son propensos a "desaparecer" durante el proceso. Cuando esto ocurre, este espacio que se produce puede ocuparlo otros elementos, si el equipo no está bien preparado para otro análisis.
Veamos lo que habría ocurrido en Chipre, en donde surgió la alerta por "Deltacron". En este caso, para el profesor Katzourakis, estructuras de Ómicron se fusionaron con las de Delta. Pero no por una evolución o mutación sino por un error. Por lo que el caso no es de gravedad.
No se trata de una variante que esté circulando con lo peor de Delta y Ómicron.
Lo que se ve en este proceso es una mezcla de las secuencias y esto significa que no forman un linaje distinto.
Por lo tanto, como apunte final tomemos las palabras del profesor David Matthews, virólogo de la Universidad de Bristol. En esa ciudad se aisló la variante "Alfa" en el Reino Unido.
"No es para preocuparse", apunta Matthews. Ojalá tenga razón.