En Alemania replican la información publicada por el medio británico The Sun. Los investigadores se pusieron en contacto con un concesionario de automóviles de Braunschweig en el que Brueckner alquiló la Sprinter. Un empleado del concesionario de automóviles dijo que, a pesar de la limpieza y las reparaciones, aún sería posible que se encuentren rastros (ADN) de personas en ese vehículo.
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El vehículo que tenía Brueckner en 2007. La policía alemana la halló y buscará rastros de ADN de Madeleine McCann (Foto: gentileza The Sun).
Christian Brueckner está preso en Alemania y sometido a juicio en un tribunal de Braunschweig. Se trata de tres casos de violación y dos casos de abuso sexual de niños. El caso Madeleine no encaja en ninguno de los aspectos del juicio porque jamás se supo nada de ella desde el 3 de mayo de 2007. El próximo día de la audiencia es este 3 de abril y allí se espera otro testimonio importante.
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La posada en el Algarve, el lugar de vacaciones elegido por la familia McCann en 2007. De allí desapareció Madeleine (Foto: gentileza The Sun).
Un amigo de Brueckner, otra clave en el caso Madeleine McCann
Helge Büsching, de 52 años en la actualidad, compartió un tiempo con Brueckner en Portugal, en la misma época en que desapareció la pequeña Maddie. En una primera declaración, lo calificó como "realmente peligroso" cuando dijo ante el tribunal que estaba convencido de que su antiguo amigo es responsable de la suerte final de la niña.
Büsching relató que cuando el caso McCann estaba en boca de todo el mundo, en una de sus charlas frecuentes, Brueckner se jactaba de haber secuestrado y agredido sexualmente a otra niña. Fue entonces que Büsching ató cabos y concluyó que Brueckner era la persona que la policía portuguesa y Scotland Yard buscaban sin suerte. También declaró que un día, inesperadamente, el sospechoso dejó todo lo que tenía y jamás volvió a verlo ni a saber de él.
Como lo consideraba una persona muy peligrosa, dijo que tenía miedo de denunciar a Brueckner por una posible represalia, por lo que guardó silencio por casi 20 años.
También él se encuentra detenido en Alemania, acusado de cometer crímenes con Brueckner en Portugal. Es por eso que en su primera presentación ante el tribunal declaró: "Uno de los peores errores de mi vida fue no haber denunciado a Brueckner en ese momento".