¡Qué gane San Lorenzo! En más de una oportunidad, el papa Francisco decía esa frase típica de cancha. En recepciones oficiales en Santa Marta o en sus paseos por la plaza San Pedro. Siempre estaba presente su pasión por el ciclón y por el fútbol en general. Tanto, que se hizo una costumbre en muchas de las personas que tuvieron la oportunidad de estar a solas con el Pontífice de regalarle camisetas de equipos y selecciones de todo el mundo.















