Por eso se decidió el aislamiento general. Por tratarse de un contagio traído desde el exterior, se busca cortar rápidamente toda posibilidad de dispersión por el país.
La variante Delta llegó desde Sidney
El informe de los genetistas indicó que el virus encontrado en Nueza Zelanda coincide en un 100% con casos hallados en Sidney, la ciudad más grande de Australia y capital del estado de Nueva Gales del Sur, una de las zonas que más contagios tienen en ese país vecino.
Por el momento, no saben de qué manera o cuándo se contagiaron las personas que llevaron el virus desde Sidney a Auckland.
El temor es que ante la velocidad de contagios pueda haber ya más de 100 casos que todavía no presentan síntomas de la enfermedad.
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Centro de vacunación en Auckland. Nueva Zelanda tiene un bajo porcentaje de personas con las dosis completas (Foto: AP)
El regreso del barbijo
No solo rige un aislamiento total. El gobierno ya determinó dos veces que se había doblegado a la pandemia. Desde el verano en el hemisferio sur, en Nueva Zelanda el uso del barbijo no era obligatorio.
Pero con este pequeño rebrote se decidió que en los comercios y servicios esenciales se vuelva al uso del tapabocas para clientes, vendedores y cualquier personal de servicios prioritarios.
Auckland se encuentra en el nivel 4 de alerta. Eso supone que la nueva "cuarentena" puede extenderse por 7 días. Para el resto del país, de no surgir más contagios, el confinamiento será de solo 3 días.
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Solo el 19,8% de la población neozelandesa recibió el plan completo de inmunización frente a la pandemia (Foto: OWID)
Testeos masivos, pero poca vacunación
El plan de testeo y aislamiento en la primera época de la pandemia puso a Nueva Zelanda como ejemplo para el mundo. Así logró tener poquísimos contagios y casos fatales. Pero desde la aparición de las vacunas, el país continuó con su antiguo sistema. No se volcó masivamente a la vacunación como Israel, Gran Bretaña, Estados Unidos, Chile o Uruguay.
El resultado es que ya pasada la mitad del 2021, Nueva Zelanda tiene apenas el 19,8% de su población con dos vacunas, pese a tener menos de 5 millones de habitantes.
Por eso el país sigue expuesto a nuevas olas de contagios que lleguen desde el exterior. Y por eso, una vez más, aplica un confinamiento general.