Luego se agregó la EpivacCorona. Y este jueves, el laboratorio Gamaleya anunció la comercialización de la versión "light" de la "Sputnik V". Su inmunidad es menor, del 79,4%, pero requiere tan solo una dosis, lo que facilita su distribución.
Como Rusia se vio desbordada por la cantidad de compromisos con otros países, la Argentina entre ellos, en un momento se produjo un cuello de botella en la producción que causó demoras en la provisión de las dosis.
En ese momento el Fondo de Inversiones Directas de Rusia (FIDR) comenzó a explorar la posibilidad de habilitar la producción de las vacunas rusas en terceros países que contaran con la tecnología adecuada. Egipto, por ejemplo, fue uno de los primeros países en recibir esa autorización. También en Corea del Sur, pero ese país no la aplica a sus ciudadanos. Exporta toda su producción.
La Argentina recientemente produjo un lote inicial de 20.000 dosis que fue enviado a Rusia para lograr una autorización similar a la de los egipcios.
En este tema, Vladimir Putin, parece ir en la delantera.
"Esta práctica ya se está implementando, ya está en marcha, en algunos países ya se ha organizado la producción de nuestra vacuna con la transferencia de tecnología", recordó al mostrarse a favor de suspender las patentes por un tiempo.
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La diplomacia de las vacunas
El desarrollo de los fármacos contra la pandemia tuvo consecuencia adicional en el tablero geopolítico. China y Rusia, con sus vacunas, se pusieron a disposición de países con menores ingresos, que no accedieron a las vacunas de ARN mensajero como las de Pfizer o Moderna.
Para China, fue una oportunidad para "lavar su imagen" por el manejo del inicio de la pandemia y sus influencias en la OMS.
Para Rusia, colocar sus vacunas en el mundo, significó ponerla nuevamente en la carrera tecnológica y científica global y para achicar terreno en relación a Estados Unidos y la propia China.
La vacuna Sputnik V ya se aplica en 60 países alrededor del mundo. Fue clave la aparición de un artículo favorable en la revista "The Lancet" en el mes de febrero. Sin embargo, en este mes de mayo y en junio, la OMS realizará nuevas pruebas para verificar su seguridad, antes de incorporarla a su lista de vacunas aprobadas.
Aunque Putin ya se adelantó y se muestra a favor de suspender la patente de los fármacos ante la continuidad de la pandemia, para favorecer su producción mundial.