SEGUN LA IA

¿Se acerca la Tercera Guerra Mundial? Qué países de América Latina se salvarán

El fantasma de una Tercera Guerra Mundial volvió a instalarse en la conversación pública internacional. Las tensiones crecieron luego de que Estados Unidos e Israel ejecutaran una operación conjunta contra objetivos estratégicos en territorio iraní, en un escenario que ya arrastraba meses de hostilidad acumulada. La respuesta de Irán no tardó en llegar, con ataques de represalia que ampliaron la zona de riesgo y encendieron alarmas en distintos puntos del planeta.

¿Se acerca la Tercera Guerra Mundial? Qué países de América Latina se salvarán

El fantasma de una Tercera Guerra Mundial volvió a instalarse en la conversación pública internacional. Las tensiones crecieron luego de que Estados Unidos e Israel ejecutaran una operación conjunta contra objetivos estratégicos en territorio iraní, en un escenario que ya arrastraba meses de hostilidad acumulada. La respuesta de Irán no tardó en llegar, con ataques de represalia que ampliaron la zona de riesgo y encendieron alarmas en distintos puntos del planeta.

En este contexto de máxima tensión geopolítica, la pregunta que comenzó a repetirse es inevitable: si el conflicto escalara a una guerra global, qué países podrían mantenerse al margen. Para explorar posibles escenarios, se recurrió a un análisis realizado mediante inteligencia artificial —en este caso, el modelo de OpenAI— que evaluó variables estratégicas, militares, económicas y diplomáticas para proyectar qué naciones de América Latina tendrían más probabilidades de evitar una participación directa en una confrontación de escala mundial.

Un conflicto que reconfigura el mapa global

Ocho meses después de un enfrentamiento de doce días entre Irán e Israel ocurrido en junio de 2025, la situación volvió a escalar. La reciente ofensiva incluyó bombardeos sobre instalaciones vinculadas al aparato militar iraní, lo que derivó en una cadena de respuestas cruzadas.

Las represalias iraníes no se limitaron a territorio israelí. También se denunciaron ofensivas en enclaves estratégicos como Dubái, Doha, Bahréin y Kuwait, zonas donde existen intereses y bases militares asociadas a Washington o a sus aliados regionales. Esta ampliación del radio de tensión elevó el temor a una internacionalización del conflicto.

En paralelo, otros focos de inestabilidad activos en Europa del Este y Asia-Pacífico configuran un tablero internacional cada vez más fragmentado. La combinación de guerras regionales, competencia por recursos estratégicos y rivalidades entre potencias genera un escenario donde la palabra “global” ya no parece exagerada.

Cómo evaluó la IA el riesgo para América Latina

El análisis proyectivo se basó en una serie de criterios considerados clave para determinar la probabilidad de involucramiento en un conflicto armado internacional:

  • Ausencia de alianzas militares ofensivas, como tratados de defensa colectiva.

  • Bajo perfil diplomático en disputas entre grandes potencias.

  • Lejanía geográfica de los principales focos de tensión.

  • Escasa infraestructura estratégica para operaciones militares extranjeras.

  • Limitado interés geopolítico inmediato sobre sus recursos naturales.

  • Capacidad militar acotada y orientación defensiva interna.

Bajo estos parámetros, la inteligencia artificial identificó un grupo de países latinoamericanos con altas probabilidades de mantenerse fuera de un enfrentamiento bélico directo, aun en un escenario extremo.

Los cinco países con más chances de quedar al margen

1. Costa Rica: neutralidad constitucional como escudo

El caso más emblemático es el de Costa Rica.

Desde 1948, tras la abolición de su ejército por mandato constitucional, el país centroamericano construyó una identidad internacional basada en la diplomacia, la resolución pacífica de conflictos y el respeto al derecho internacional.

La ausencia de fuerzas armadas permanentes elimina cualquier posibilidad de participación directa en operaciones militares ofensivas. Además:

  • No alberga bases extranjeras.

  • Mantiene un perfil ambientalista y humanitario.

  • Es sede de organismos internacionales.

Para la IA, su estructura institucional y su tradición histórica la convierten en el país con menor probabilidad de involucramiento armado directo en toda la región.

2. Uruguay: estabilidad y bajo perfil estratégico

Uruguay aparece como otro candidato fuerte a permanecer al margen.

Su política exterior se caracteriza por la moderación y el equilibrio. Si bien participa activamente en misiones de paz de Naciones Unidas, no forma parte de alianzas militares ofensivas ni alberga infraestructura estratégica de gran relevancia para potencias extranjeras.

Entre los factores que juegan a su favor:

  • Ubicación alejada de rutas marítimas clave.

  • Economía relativamente pequeña en el tablero global.

  • Instituciones democráticas consolidadas.

  • Bajo gasto militar comparativo.

La IA considera que Uruguay podría mantener una postura neutral, limitándose a eventuales posicionamientos diplomáticos.

3. Paraguay: aislamiento geográfico y escasa centralidad internacional

Paraguay también figura en el listado.

Su condición de país mediterráneo —sin salida directa al mar— reduce su relevancia estratégica en términos navales y comerciales globales. Además:

  • No integra bloques militares ofensivos.

  • Posee recursos naturales, pero no en magnitudes críticas globales.

  • Mantiene una diplomacia poco confrontativa.

El análisis señala que su bajo peso relativo en la escena internacional podría jugar a favor de mantenerse al margen de un conflicto de gran escala.

4. Chile: aislamiento natural y pragmatismo exterior

Chile combina factores geográficos y diplomáticos que, según la IA, lo colocan en una posición relativamente resguardada.

Su extensa geografía y su ubicación en el extremo sur del continente lo alejan de los principales epicentros de tensión. A esto se suma:

  • Relaciones equilibradas tanto con Estados Unidos como con China y la Unión Europea.

  • Ausencia de bases militares extranjeras permanentes.

  • Fuerzas armadas profesionales, pero sin armamento estratégico de alcance global.

  • Tradición institucional estable.

Si bien Chile posee recursos valiosos, su perfil diplomático moderado podría favorecer una postura de neutralidad activa.

5. Bolivia: neutralidad con un punto sensible

El caso de Bolivia es más complejo.

Entre los elementos que favorecen su no involucramiento:

  • Mediterraneidad.

  • Fuerzas armadas de alcance limitado.

  • Historial de no participación en alianzas militares ofensivas.

  • Bajo protagonismo en disputas globales.

Sin embargo, existe un factor que introduce incertidumbre: el litio.

Bolivia integra el llamado “triángulo del litio” junto con Argentina y Chile. Este mineral es considerado estratégico para la transición energética y la industria tecnológica y militar. En un escenario de guerra global, los recursos críticos podrían convertirse en objeto de presión, influencia o incluso disputas indirectas.

La IA advierte que, aunque la probabilidad de participación directa sería baja, la importancia geoeconómica del litio podría generar tensiones externas.

Los países con mayor riesgo de involucramiento indirecto

La inteligencia artificial también evaluó a las tres mayores economías latinoamericanas y concluyó que, aunque no sean beligerantes por naturaleza, podrían verse arrastradas por su peso regional.

Brasil

Brasil es la potencia militar y económica de América del Sur. Su membresía en los BRICS y su volumen de recursos naturales estratégicos —agua dulce, petróleo, minerales— lo colocan en una posición relevante.

Aunque históricamente adopta posturas diplomáticas moderadas, su tamaño y peso podrían convertirlo en actor de presión o mediación, más que en combatiente directo.

Argentina

Argentina posee recursos estratégicos como litio, alimentos y agua, además de una diplomacia activa en foros multilaterales.

Históricamente, mantuvo neutralidad en las primeras etapas de grandes guerras mundiales, aunque su inserción internacional podría exponerla a presiones económicas o políticas en un escenario globalizado.

Su distancia geográfica de los principales teatros de operaciones es un factor favorable, pero no garantiza inmunidad.

México

México enfrenta un desafío particular: su vecindad con Estados Unidos.

Aunque su política exterior se basa en la no intervención y la autodeterminación, su proximidad geográfica y su integración económica con Washington podrían traducirse en impactos indirectos:

  • Presiones logísticas.

  • Tensiones comerciales.

  • Movimientos migratorios.

  • Riesgos de ciberataques.

La IA sugiere que México podría no participar militarmente, pero difícilmente quedaría al margen de las consecuencias.

Neutralidad no es inmunidad

Uno de los puntos más relevantes del análisis es que mantenerse fuera del conflicto armado directo no significa quedar a salvo de sus efectos.

En un mundo profundamente interconectado:

  • Las cadenas de suministro pueden interrumpirse.

  • Los mercados financieros pueden sufrir volatilidad extrema.

  • Los precios de energía y alimentos pueden dispararse.

  • Las tensiones diplomáticas pueden afectar inversiones.

Incluso los países más neutrales podrían experimentar consecuencias económicas, sociales y ambientales significativas.

Un ejercicio de probabilidades, no una predicción

El modelo de inteligencia artificial subraya que se trata de proyecciones basadas en variables actuales, no de una predicción determinista sobre el futuro.

Los conflictos internacionales suelen evolucionar de manera impredecible. Cambios de gobierno, alianzas inesperadas, incidentes diplomáticos o avances tecnológicos pueden modificar rápidamente el tablero.

Sin embargo, el ejercicio permite visualizar que la ubicación geográfica, la historia diplomática y el perfil militar siguen siendo factores determinantes en la probabilidad de involucramiento.