Juicio

Surgen más detalles contundentes de cómo fue asesinado el rugbier argentino en París

El testimonio del amigo de Federico Martín Aramburú y el de un importante jefe policial en la noche del crimen dejaron en un punto flojo a la defensa del presunto homicida que quiso hablar de "defensa legítima".

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
El momento previo a la tragedia. Aramburú en pleno trance con el que está acusado de su asesinato. (Foto: Captura de TV)

El momento previo a la tragedia. Aramburú en pleno trance con el que está acusado de su asesinato. (Foto: Captura de TV)

El crimen de Federico Martín Aramburú sumó dos nuevos testimonios muy importantes para la marcha del juicio contra tres personas que están acusadas de su asesinato. Shaun Hegarty, el amigo que lo acompañaba en la noche trágica en el barrio de Saint Germain de París, y un oficial de la Policía declararon lo que vieron el día del crimen, el 19 de marzo de 2022.

La pelea que terminó en tragedia comenzó cuando Loik Le Priol se acercó para amedrentar a Hegarty, que tomaba algo en una mesa en una confitería con Aramburú.

La imagen del rugbier argentino asesinado. Una audiencia clave en el juicio por su asesinato. (Foto: Le Parisien)

La imagen del rugbier argentino asesinado. Una audiencia clave en el juicio por su asesinato. (Foto: Le Parisien)

Uno de los principales elementos expuestos fue la rapidez del ataque. Según el comisario Maximilien Gruselle, se efectuaron seis disparos en apenas 45 segundos y cuatro de ellos fueron realizados en los últimos cuatro segundos.

Los testimonios recogidos inmediatamente después del crimen coincidieron en que un hombre disparó contra otro con el brazo extendido. La investigación también puso el foco sobre Romain Bouvier, otro de los acusados, y su presunto intento de reencontrarse con Aramburú y su amigo Shaun Hegarty después del primer enfrentamiento para seguir la pelea inicial en el bar.

Según la reconstrucción presentada ante el tribunal, la camioneta Jeep en la que viajaban los acusados regresó en búsqueda de los dos rugbiers.

La investigación también recuperó frases pronunciadas durante aquella noche que podrían resultar relevantes para determinar qué ocurrió. Una de ellas fue atribuida a Le Priol: “Voy a matarlo”. El oficial de la Policía declaró otro elemento muy importante: Le Priol habría admitido su autoría en el asesinato. "Me dijo que disparó en defensa propia", contó el comisario Gruselle en la audiencia.

Las imágenes y los relatos revelaron que Aramburú no tuvo ninguna capacidad de defenderse.

Le Priol: “Voy a matarlo”

Es una de las frases que se escuchó en la audiencia. Una frase que habría dicho Le Priol luego del primer encontronazo a golpes en el bar Le Mabillion. Así, cobra sentido que su cómplice, Romain Bouvier, haya corrido a buscar el vehículo con el que fueron a buscar a Aramburú y su amigo.

Una de las partes más importantes de la audiencia estuvo relacionada con los allanamientos realizados después del crimen. Los investigadores encontraron en el departamento de Romain Bouvier, de apenas 20 metros cuadrados, un arsenal que, según el comisario Maximilien Gruselle, resultaba difícil de conciliar con la explicación que había dado el acusado.

Bouvier se había presentado como un coleccionista de armas antiguas, pero durante el registro aparecieron más de 1.000 cartuchos distribuidos en distintos sectores de la vivienda. También se encontraron elementos para el mantenimiento de armas, fundas y numerosos distintivos vinculados con servicios policiales.

El acusado había cuestionado la manera en que los investigadores presentaron las armas y denunció una supuesta puesta en escena. Sin embargo, Gruselle, el policía que declaró lo que pasó esa noche de 2022, explicó ante el tribunal que la concentración de las armas en la entrada respondía al procedimiento habitual utilizado durante un allanamiento.

Otra nota de atención en la audiencia: en el mismo departamento aparecieron ejemplares de Mein Kampf ("Mi Lucha", de Adolf Hitler), otros libros relacionados con la ultraderecha y una estatuilla del führer. El investigador aclaró que la biblioteca no estaba compuesta exclusivamente por ese tipo de material y que también había otros libros, entre ellos un ejemplar del Corán y obras clásicas.

El juicio continuará con el análisis de las pruebas reunidas durante la investigación y las declaraciones de los acusados y testigos. Se espera en tres semanas el momento del veredicto de este caso.

En un día clave de la audiencia. La viuda de Aramburú llega al tribunal en París con Hegarty, el amigo que estuvo con él en la noche en que lo asesinaron. (foto: Gentileza Le parisien)

En un día clave de la audiencia. La viuda de Aramburú llega al tribunal en París con Hegarty, el amigo que estuvo con él en la noche en que lo asesinaron. (foto: Gentileza Le parisien)

Dos testimonios que pueden orientar la suerte de los acusados

Otro de los aspectos que generó mayor impacto durante la audiencia fue la reconstrucción de los minutos que transcurrieron entre la llegada de Aramburú al hotel y el momento en que volvió a salir a la calle.

Después de la pelea, el ex Puma y Hegarty llegaron al establecimiento con heridas. Un empleado recordó que Aramburú tenía una lesión sangrante en la sien y que ambos pidieron hielo para tratarse los golpes.

El testimonio también describió una actitud completamente diferente a la violencia registrada minutos antes. Según el empleado, los dos hombres se mostraron tranquilos y amables. Incluso Aramburú se disculpó porque había manchado con sangre el piso. Permanecieron aproximadamente dos minutos dentro del hotel.

Durante ese breve intervalo, Le Priol pasó corriendo frente al establecimiento y la camioneta se detuvo cuando Aramburú y Hegarty volvieron a salir. Para los investigadores, esa secuencia resultó fundamental para comprender cómo se produjo el encuentro posterior.

Un policía que participó de la investigación pronunció ante el tribunal una frase que resumió el carácter fortuito de aquella secuencia: “Por unos segundos no habría pasado nada”. Sin embargo, se produjo una tragedia.

El imponente edificio del tribunal en París en donde se realiza el juicio por el asesinato del rugbier argentino. (Foto: Gentileza Le Parisien)

El imponente edificio del tribunal en París en donde se realiza el juicio por el asesinato del rugbier argentino. (Foto: Gentileza Le Parisien)

La noche que terminó con la vida de un ex Puma

Aramburú tenía 42 años y había viajado a París para encontrarse con antiguos compañeros del rugby argentino. La noche del crimen había cenado con Marcelo Bosch, José Orengo y Octavio Bartolucci. Al día siguiente del crimen tenía previsto asistir junto con sus amigos al partido entre Francia e Inglaterra por el Seis Naciones, en el Stade de France. Pero no pudo ser.

La secuencia de los disparos reconstruida durante el juicio indica que Romain Bouvier fue el primero en abrir fuego: realizó cuatro disparos contra Aramburú, de los cuales dos lo alcanzaron y lo hirieron. Luego llegó Loïk Le Priol, quien efectuó otros seis disparos. Cuatro impactaron en el ex Puma y dos fueron mortales. Según la investigación, tres de los cuatro balazos de Le Priol ingresaron por la espalda. Uno le dio en una pierna.

En total, fueron diez disparos efectuados durante la persecución. Aramburú cayó gravemente herido sobre el Boulevard Saint-Germain y murió pocos instantes después. Según contó su amigo Hegarty, le dijo: "Shaun, llamá a la policía, me voy a morir".

Las audiencias hasta ahora van en una sola dirección: Loik Le Priol fue el asesino del rugbier argentino.

En pocas palabras

  • Testimonios clave: Amigo de Federico Martín Aramburú y un policía declararon en el juicio por su asesinato en París.
  • Desarrollo del crimen: La investigación reconstruyó seis disparos en 45 segundos tras una pelea iniciada por Le Priol.
  • Posible confesión: Le Priol habría admitido disparar en defensa propia, según el oficial de policía.
Resumen generado por Thinkindot AI