Miles de hogares quedaron sin suministro eléctrico y las autoridades pidieron a la población mantenerse alerta ante la posibilidad de nuevas réplicas, ya que después del sismo principal se registraron varios movimientos, incluidos dos temblores de intensidad 5. Aunque inicialmente se emitió una alerta de tsunami para los mares de Ariake y Yatsushiro, el aviso fue levantado horas más tarde.
Hospitales colapsados y despliegue militar
El Hospital de Kumamoto, con capacidad para 400 camas, informó que se encuentra al límite de su capacidad operativa, por lo que suspendió la atención ambulatoria y solo recibe emergencias.
Frente a la magnitud del desastre, el Gobierno japonés ordenó el despliegue de 3.600 efectivos de las Fuerzas de Autodefensa, que trabajarán junto a bomberos y policías en las tareas de rescate, asistencia y evaluación de daños. La primera ministra Sanae Takaichi confirmó que existen importantes daños en la infraestructura, además de múltiples incendios, cortes de energía y rutas afectadas.
Equipos de rescate trabajan en el Aeon Mall de Kashima tras la explosión que siguió al terremoto. (Foto: Reuters)
La Compañía de Electricidad de Kyushu informó que, tras las inspecciones iniciales, no se detectaron anomalías en las centrales nucleares de Genkai y Sendai. La empresa también aseguró que los niveles de radiación permanecen normales, descartando por el momento cualquier incidente nuclear.
Como consecuencia del terremoto, la Compañía de Ferrocarriles de Kyushu suspendió todos los servicios ferroviarios, incluido el Kyushu Shinkansen, el tren bala que conecta varias ciudades del sur del país. Además, más de 150 instalaciones públicas y privadas permanecen cerradas mientras continúan las inspecciones estructurales.
Japón, uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo
Japón está ubicado sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. La prefectura de Kumamoto ya había sufrido una tragedia similar en 2016, cuando un doble terremoto de magnitudes 6,5 y 7,3 dejó 55 muertos, más de 1.800 heridos y decenas de miles de viviendas dañadas.
La primera ministra Sanae Takaichi ordenó evacuar a más de 260.000 personas, mientras Japón registró cortes de luz, fallas móviles y riesgo de nuevos temblores. (Foto: Reuters)
El país también mantiene vivo el recuerdo del devastador terremoto y tsunami de 2011, de magnitud 9, que provocó más de 18.500 muertos y desaparecidos y desencadenó la crisis nuclear de Fukushima.