Donald Trump afirmó este viernes que tiene previsto declarar al estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos y vinculó esa eventual decisión con el avance de las operaciones militares contra Irán.
El presidente estadounidense aseguró que tomará esa decisión “muy pronto” y dijo que las fuerzas iraníes están siendo derrotadas. También confirmó que otro portaaviones reemplazará al USS Abraham Lincoln en Medio Oriente.
Donald Trump afirmó este viernes que tiene previsto declarar al estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos. (Foto: Reuters)
Donald Trump afirmó este viernes que tiene previsto declarar al estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos y vinculó esa eventual decisión con el avance de las operaciones militares contra Irán.
“Muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es cierto”, sostuvo durante un acto político en una academia de policía de Nueva York. El mandatario agregó: “Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy mal”.
La definición se produjo mientras continúa la escalada militar en Medio Oriente y Trump insiste en que las acciones estadounidenses contra Teherán avanzan hacia los objetivos planteados por su administración. Entre ellos mencionó el final del programa nuclear iraní y un eventual levantamiento popular contra el gobierno de los ayatollah.
El presidente no explicó qué procedimiento utilizaría para convertir el estratégico paso marítimo en territorio estadounidense ni brindó precisiones sobre el alcance de su anuncio.
En paralelo a sus declaraciones sobre Ormuz, Trump confirmó que el despliegue naval estadounidense en Medio Oriente tendrá un cambio de embarcación. El USS Abraham Lincoln será sustituido por otro portaaviones de características similares.
“Ese buque será reemplazado por otro buque similar”, señaló el mandatario al ser consultado sobre el operativo antes de viajar a Nueva York desde la Base Aérea Andrews, en Maryland.
El reemplazo sería el USS George Washington, que se encuentra en tránsito hacia la región. Se trata, al igual que el Abraham Lincoln, de un portaaviones de propulsión nuclear perteneciente a la clase Nimitz.
El nuevo buque habría sido observado el jueves en el estrecho de Malaca, frente a Malasia, y su llegada a Medio Oriente se espera para los próximos días.
El USS Abraham Lincoln partió de San Diego en noviembre de 2025 y llegó al océano Índico a comienzos de este año después de atravesar el Pacífico. Durante ese período realizó dos escalas breves para reabastecerse, en Guam en diciembre y en Omán en julio.
La permanencia prolongada del portaaviones generó cuestionamientos de familiares de los marinos y de legisladores estadounidenses. Esta semana, senadores demócratas solicitaron explicaciones por informes que mencionaron problemas de abastecimiento, contaminación del agua, un deterioro de la salud mental de integrantes de la tripulación y presuntos intentos de algunos tripulantes de arrojarse por la borda.
Trump rechazó la dimensión de esas denuncias y sostuvo que el portaaviones “ni de lejos lleva el tiempo suficiente” desplegado.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también desestimó los informes y aseguró que la situación del buque había sido “tergiversada”. Según el funcionario, el Pentágono garantiza que las embarcaciones y sus tripulaciones cuenten con los recursos necesarios, al tiempo que señaló que la duración de los despliegues puede variar según las circunstancias.
El estrecho de Ormuz une el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es una de las principales vías utilizadas para el transporte mundial de hidrocarburos. Por ese motivo, cualquier restricción sobre la circulación de embarcaciones puede repercutir en el suministro energético y en los precios internacionales del petróleo.
En el marco de la guerra, Teherán pasó a ejercer un control de facto sobre una parte considerable del estrecho luego de que Estados Unidos e Israel iniciaran las operaciones militares contra Irán el 28 de febrero. El bombardeo de esa jornada provocó la muerte del ayatollah Ali Jamenei.
Washington, además, mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes con el objetivo de golpear la economía del país. Trump defendió esa medida durante el acto en Nueva York.
“Tenemos el bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos”, afirmó frente a sus seguidores y a integrantes de las fuerzas de seguridad.