Otro punto central fue la situación en Irán y Medio Oriente. Washington espera que Beijing utilice su influencia económica y política sobre Teherán para contribuir a la estabilidad regional, mientras China busca preservar el flujo energético y evitar nuevas tensiones internacionales.
Además, los mandatarios abordaron cuestiones sensibles como Taiwán, las tierras raras, las inversiones y la competencia tecnológica, temas que siguen marcando la relación entre ambas potencias. Aunque no se esperan acuerdos que eliminen las diferencias estructurales, la reunión apunta a mantener abierto el diálogo y evitar una escalada económica o geopolítica entre Washington y Beijing.
Este es el segundo encuentro personal entre ambos. Trump estuvo en Beijing y esta visita es la retribución de aquella. Las dos superpotencias compiten por el liderazgo. Pero Trump y Xi destacaron una vez más un clima de cordialidad y confianza a nivel personal.
Trump y Xi Jinping: cuidadosa elección de "aliados y enemigos"
Si algo quedó claro de esta reunión en Washington es que ni Trump ni Xi jinping van a confrontar directamente. Ambos hablaron de la buena conexión entre ellos, más allá de una "competencia en cooperación" a nivel global. Trump elige muy bien a quienes atacar de manera más que directa, como lo hizo con Irán en las Naciones Unidas. Habló allí también de la supremacía o ventaja ante China por el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Pero cara a cara, el mensaje fue otro.
Ambos países apoyan e invierten en el avance de la "Súperinteligencia", el neologismo de Trump. "Pero debe haber siempre una preeminencia del ser humano", coincidieron.
China, por su parte, siempre reclama por los chips de última generación y las trabas arancelarias. En la Casa Blanca prefirió otro camino: "China y Estados Unidos deben ser socios, no rivales”, sostuvo Xi y planteó la necesidad de mantener una relación estable y ampliar la cooperación. Para criticar globalmente a Trump, Xi tiene en Vladimir Putin y aliado que le evita tener problemas directos.
Los detalles que preanunciaron este clima cordial
Una cumbre de este tipo se organiza durante mucho tiempo. Los detalles marcan el clima. La recepción que le dio el presidente de EE.UU. al mandatario chino en la Base Andrews ya era una clara señal de acuerdo. Una imponente alfombra roja, marchas militares y hasta aviones de combate para saludar al líder del PC Chino. Ahí estaba también Melania, para acompañar a Pen Liyuan, la primera dama china.
Donald Trump y su elogio permanente por la buena relación personal que tiene con Xi Jinping. (Foto: Reuters)
Qué dijo Donald Trump
Trump destacó especialmente su relación personal con Xi y buscó presentar el encuentro como una oportunidad para profundizar la cooperación entre ambas potencias. “Desde mi primera elección en 2016, el presidente Xi y yo hemos forjado una amistad, una amistad realmente grande”, afirmó el mandatario estadounidense, quien agregó que esa relación está basada en el respeto mutuo y en los intereses de ambos pueblos.
El presidente estadounidense llega a la reunión con varios objetivos concretos. Uno de ellos es preservar la tregua comercial alcanzada entre Washington y Beijing, que los dos países acordaron extender hasta enero. También busca avanzar sobre las compras chinas de productos estadounidenses y las restricciones vinculadas con las tierras raras.
Otro eje es la inteligencia artificial. Estados Unidos propuso establecer un mecanismo para que Washington y Beijing se notifiquen sobre incidentes relacionados con IA que puedan representar amenazas para la seguridad nacional.
Trump también pretende que China utilice su influencia sobre Irán, mientras que Beijing reclama a Washington que limite sus ventas de armas a Taiwán.
Xi jinping habla en la Casa Blanca. Trump, el anfitrión lo escucha con atención. (foto: Reuters)
Qué dijo Xi Jinping
Xi llegó a Washington con un mensaje centrado en la estabilidad de la relación bilateral. Antes de su encuentro con Trump, sostuvo que China y Estados Unidos deben ser “socios, no rivales”, y planteó la necesidad de mantener una relación estable, "cooperar en la competencia"
Para Beijing, uno de los principales objetivos es evitar que las disputas comerciales vuelvan a convertirse en una nueva escalada arancelaria. como la que en la primera presidencia de Trump afecto a la globalización comercial durante nada menos que 18 meses y hasta el Fondo Monetario Internacional dijo que fue una de las causas del enfriamiento de la economía mundial. La extensión de la tregua representa un espacio para continuar negociando cuestiones como las exportaciones, las tierras raras y los productos agrícolas.
Pero Xi también llega con asuntos estratégicos propios y Taiwán es uno de los puntos más delicados: China busca reducir el apoyo militar estadounidense a la isla, mientras Washington mantiene sus compromisos de defensa y venta de armamento. Pero no hubo ni fechas ni amenazas de represalias por ese apoyo que incluye hasta la venta de armamento.
La reunión también se desarrolla mientras China acelera su desarrollo de inteligencia artificial y tecnología de chips, dos sectores considerados centrales en la competencia entre ambas potencias. "El que lidere la Superinteligencia será la primera potencia mundial", dijo Trump en la ONU.
Con Xi Jinping a su lado, la prioridad pasó a ser a que la IA no se escape de las manos humanas. Sun Tzu fue un estratega militar y filósofo chino, tradicionalmente ubicado entre los siglos VI y V a. C. y a él se le atribuye esta frase: "El supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar”.