La crisis en Ceuta
La crisis se desató luego de que miles de personas procedentes de Marruecos cruzaran de forma masiva e irregular hacia Ceuta. Los ingresos se registraron tanto a nado como por el espigón fronterizo del Tarajal. Al menos 57 migrantes murieron en el mar durante los intentos de cruce.
La magnitud de las llegadas desbordó a las fuerzas de seguridad españolas. Un cordón policial instalado durante la tarde fue retirado ante el volumen de personas que ingresaban al territorio y los migrantes avanzaron hacia el interior de la ciudad.
En ese contexto, los sindicatos policiales SUP y Jupol denunciaron que las autoridades marroquíes “no están haciendo absolutamente nada” para impedir los cruces. Además, la Guardia Civil recuperó varios cuerpos de personas que murieron ahogadas mientras intentaban llegar a territorio español.
Al menos 57 migrantes murieron en el mar durante los intentos de cruce hacia Ceuta. (Foto: Reuters)
El Gobierno de Ceuta pide declarar el estado de emergencia
Frente al agravamiento de la situación, el Gobierno de Ceuta reclamó al Ejecutivo central la declaración del estado de emergencia nacional y el despliegue del Ejército en la frontera.
España y Marruecos acordaron revisar e implementar medidas para acelerar la devolución de los migrantes.
Este viernes, el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, informó que hasta las 13.00 hora local más de 25.000 migrantes que habían llegado a Ceuta ya habían regresado a Marruecos.
Según datos difundidos por las autoridades, cerca de 60.000 personas ingresaron a la ciudad en apenas 24 horas, de acuerdo con la estimación realizada por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. El Gobierno español, en cambio, redujo esa cifra a unos 50.000 ingresos.
El Ministerio del Interior precisó que las salidas hacia Marruecos superaban las 25.000 personas hasta las 13.00 y señaló que las devoluciones se realizaban “a un ritmo de 150 personas por minuto”.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reunió de urgencia a la comisión de asilo para avanzar con los expedientes de expulsión y facilitar la repatriación de los migrantes que ingresaron de manera irregular al país.
España y Marruecos acordaron revisar e implementar medidas para acelerar la devolución de los migrantes. (Foto: Reuters)
La agenda política de Trump
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto en el que la inmigración continúa siendo uno de los ejes centrales de su agenda política. El cierre de la frontera sur y el endurecimiento de los controles migratorios son presentados por la Casa Blanca como algunos de los principales logros de la actual administración.
Trump sostiene que desde su regreso al poder la cantidad de migrantes que ingresan de forma irregular a Estados Unidos cayó a niveles mínimos. Además, las imágenes de caravanas y cruces masivos en la frontera fueron uno de los temas que impulsaron su campaña y contribuyeron a su regreso a la Casa Blanca.
La cuestión migratoria también se suma a las diferencias diplomáticas entre Washington y Madrid. La administración estadounidense mantiene fuertes discrepancias con el gobierno de Sánchez, al que considera un socio poco confiable dentro de la OTAN luego de que España rechazara elevar el gasto militar al 5% del PBI, como promueven otros miembros de la alianza.
A eso se agregan las objeciones del Ejecutivo español al uso de instalaciones militares estadounidenses en territorio español para la ofensiva contra Irán y las críticas de Sánchez por la muerte de civiles en Gaza durante la ofensiva israelí.