El pedido de juicio polítió fue la principal derivación de las denuncias que generaron el "Ucraniagate". Cada día, surge una novedad. Especialmente para la actividad de Donald Trump como Presidente de los Esados Unidos.
El pedido de juicio polítió fue la principal derivación de las denuncias que generaron el "Ucraniagate". Cada día, surge una novedad. Especialmente para la actividad de Donald Trump como Presidente de los Esados Unidos.
“Es la mayor farsa en la historia de la política estadounidense”, comienza su mensaje, parado en los jardines de la Casa Blanca. En el final, describe cual es el objetivo real de la ofensiva en su contra:
Con la transcripción de la conversación con el presidente de Ucrania, Vlodomir Zelenski, quedó claro que Trump le pidió (lo extorsionó dicen los demócratas) para que investigue al hijo de quien es hoy su único rival, Joe Biden.
Los demócratas no sólo impulsaron el inicio del juicio político. Ahora también quieren conocer el contenido de otras conversaciones. Por ejemplo, con Vladimir Putin.
El líder ruso, según la oposición demócrata, siempre aparece ligado a actividades de espionaje: hackeos, mails desvíados e interferencias de todo tipo. Están convencidos que la manipulación de los mails de Hillary Clinton y hasta la propia elección de 2016 tuvo la interferencia de la inteligencia rusa.
El presidente norteamericano tiene un enfoque diametralmente opuesto. Para Donald Trump, "si esa perfecta llamada con el Presidente de Ucrania no se considera apropiada, entonces ningún futuro presidente podrá volver a hablar, jamás, con ningún líder extranjero!"
El problema está planteado. No ya para saber si dos líderes pueden hablarse por teléfono. Lo que importa es establecer si se debe saber todo lo que se dicen. Y cuando eso pasa, aceptar las consecuencias.