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Guerra en Medio Oriente

Trump vuelve a amenazar con tomar la isla de Kharg de Irán, mientras el petróleo se acerca a los US$120

El presidente estadounidense decidió enviar más soldados a la zona del Golfo Pérsico. Ya son 50.000 lo que están en el lugar o están en camino. Trump dice que podría tomar la isla que usa Irán para almacenar el petróleo.

por Roberto Adrián Maidana | 30 de marzo de 2026 - 07:57
Trump vuelve a amenazar con tomar la isla de Kharg de Irán, mientras el petróleo se acerca a los US$120

Trump amenaza con invasiones de tropas a Irán y el petróleo sigue subiendo el valor del crudo. (Foto: A24.com)

Donald Trump ha desplegado marines estadounidenses en preparación para una posible toma de la isla de Kharg, el principal centro exportador de petróleo de Irán. Trump afirmó que su idea "favorita es tomar el petróleo en Irán” y desestimó a quienes cuestionan ese plan dentro de Estados Unidos, a quienes llamó “gente estúpida”.

En una entrevista con el Financial Times, Trump dijo que su estrategia hacia Irán sería distinta a la de Venezuela, donde Washington pretende controlar la industria petrolera “indefinidamente” tras el secuestro de Nicolás Maduro en enero. Según Trump, en el caso iraní una de las opciones sería ocupar la isla de Kharg, aunque reconoció que eso implicaría una presencia prolongada de tropas estadounidenses en el lugar.

Como siempre, sus definiciones parecen no tener en cuenta la gravedad de lo que implica y lo que provoca en el mundo. El ocupante de la Casa Blanca dijo a los periodistas: “Tal vez tomemos Kharg Island, tal vez no”.

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La nota señala que la administración estadounidense ya envió refuerzos militares a Medio Oriente mientras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entra en su quinta semana. El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) informó que unos 3.500 soldados adicionales llegaron a la región a bordo del USS Tripoli, y también se evalúa el despliegue de miles de efectivos de la 82ª División Aerotransportada.

La administración Trump viene discutiendo y amenazando desde hace semanas la posibilidad de capturar la isla de Kharg, considerada el corazón económico del sistema petrolero iraní. Desde allí se procesa y embarca buena parte del crudo que sale de los yacimientos iraníes.

La respuesta iraní no tardó en llegar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que cualquier intento de invasión sería respondido con ataques a infraestructura vital de países de la región que colaboren con la operación. Más tarde, amenazó directamente a las tropas estadounidenses si desembarcan en territorio iraní.

Trump moviliza a 50.000 tropas, contra un país que tiene gran armamento y casi 100 millones de personas.

La guerra inició su quinta semana y el petróleo crudo ya está cerca de los 120 dólares el barril. Es decir, un 50% más caro desde que comenzó.

Trump y la quinta semana en guerra

La guerra de Donald Trump contra Irán ya no se mide solo en bombardeos, amenazas o discursos grandilocuentes. Ahora también se mide en tropas. Y el número ya marca un salto fuerte: Estados Unidos tiene hoy más de 50.000 militares desplegados en Medio Oriente, unos 10.000 más de lo habitual, mientras la Casa Blanca evalúa cuál será el próximo paso de una escalada que ya lleva un mes.

El nuevo refuerzo llegó con el USS Tripoli, que trasladó a 2.500 marines de la 31st Marine Expeditionary Unit y otros 2.500 soldados. No está del todo claro todavía cuál será la misión concreta de ese contingente. Pero en Washington ya nadie oculta que Trump analiza algo más grande que una simple continuidad de los ataques aéreos: una operación terrestre limitada, posiblemente vinculada al control de un punto estratégico en el Golfo.

Y ahí aparece un nombre que ya obsesiona al Pentágono: la isla de Kharg, el corazón exportador del petróleo iraní.

La lógica de la Casa Blanca es brutal y simple. Si Irán amenaza el flujo de crudo global, Estados Unidos podría responder tratando de asegurarse físicamente el punto más sensible de su sistema energético. La discusión no es menor: el estrecho de Ormuz, por donde suele circular cerca del 20% del petróleo mundial, sigue severamente afectado por ataques iraníes en represalia por la ofensiva de Estados Unidos e Israel.

los marines a Irán

Trump inisiste en la cuetionable idea de un desembarco en la isla iraní de Kharg. (Foto: A24.com)

En condiciones normales, Washington mantiene unos 40.000 efectivos repartidos entre bases y barcos en Arabia Saudita, Bahréin, Irak, Siria, Jordania, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Pero con la guerra en marcha, ese número trepó y empieza a dibujar otra escena: ya no solo una campaña de castigo, sino la preparación de opciones militares más ambiciosas.

A ese despliegue se sumó además otro movimiento sensible: el Pentágono ordenó la llegada de 2.000 soldados de la 82ª División Aerotransportada, una de las unidades más emblemáticas del Ejército estadounidense. Su ubicación exacta no fue revelada, pero la señal es evidente: estarán a distancia operativa de Irán.

Esos paracaidistas podrían ser utilizados justamente para una operación sobre Kharg o para otra maniobra terrestre en combinación con los marines. No sería una invasión total, pero sí un paso mucho más agresivo que el actual. Y también mucho más riesgoso. Suponer que una nación belicista, de 93 millones de personas, se quedaría sin reaccionar, parece los pésimos cálculos de la Casa Blanca con Kennedy (menos) y Lyndon Johnson y Richard Nixon en Vietnam. Irán no permanecería impasible ante una invasión terrestro a la isla de kharg, el principal nodo para la salida de pretróleo y sus derivados desde ese país.

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El precio de la nafta en EE.UU. está ya a 4 dólares el galón ( casi 4 litros), es decir, más de un 1 dólar por litro, inimaginado para el consumidor norteamericano.) (Foto: Gentileza YouGov)

Irán promete una respuesta inmediata, en el terreno y en el mundo

Porque aunque 50.000 soldados parezcan una cifra gigantesca, para los expertos militares no alcanza ni cerca para una guerra terrestre a gran escala contra Irán. Israel necesitó más de 300.000 efectivos para su ofensiva en Gaza desde 2023. Y la coalición liderada por Estados Unidos que invadió Irak en 2003 arrancó con casi 250.000 militares.

Irán, además, no es un objetivo menor. Tiene 93 millones de habitantes, un territorio inmenso y una estructura militar dispersa, endurecida y preparada para resistir. Tomarlo ya sería extremadamente difícil; ocuparlo, directamente inviable con el volumen actual de tropas.

Por eso, detrás del show de fuerza, empieza a asomar el verdadero límite de Trump: puede bombardear, puede escalar, puede incluso intentar una toma simbólica o petrolera. Pero otra cosa muy distinta es abrir una guerra de ocupación real.

Y en ese borde peligroso es donde hoy está parado Estados Unidos: con más soldados, más presión y también más chances de entrar en un conflicto del que después no pueda salir fácil. En la geopolítica hay una frase tan común y repetida como cierta: a las guerras se ingresa "fácilmente". El ran problema es salir de ellas y en que estado quedan aún los países triunfantes.

Estados Unidos es el primer productor mundial y quien más reservas tiene el en mundo. Pero en la quinta semana en guerra, el precio del combustible en ese país.

Y el contexto explica por qué: el conflicto con Irán disparó el petróleo, con el Brent arriba de US$116 este fin de semana y el mercado reaccionando al riesgo de una guerra más amplia y a la amenaza sobre el estrecho de Ormuz, por donde pasa una parte clave del crudo mundia. O sea: la nafta en EE.UU. subió casi 34% en apenas cinco semanas. Pésima noticia para el ciudadano común.

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