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"Juntos, lo lograremos"
"Juntos, lo lograremos"
Está prohibido formar grupos en lugares abiertos o cerrados. Cerraron los cines, los museos y los teatros. Tampoco los espectáculos de música o deportivos. En el país donde reside el Papa, se suspendieron las misas y las escuelas y las universidades también permanecen cerradas y se siguen las lecciones a distancia.
De la noche a la mañana, la vida cambió completamente y no se sabe hasta cuándo seguirá así. Los italianos se dan ánimo y en los locales se ve a menudo el cartel: "Tutto andró bene" (Todo estará bien) y salen a los balcones para cantar todos juntos, sabiendo que sólo así, con el esfuerzo individual se logrará el bienestar colectivo.
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Italia no se rinde
Italia no se rinde
Cómo viven el día a día
La vida cotidiana se dificulta y más si hay un anciano en casa. En general, si un familiar sale a trabajar, debe llevar un permiso especial. Cuando regrese, esa ropa se lavará y se activará alrededor suyo un protocolo de limpieza con lavandina tanto del baño como de las superficies lisas de la cocina.
Elisabeth Vozzo, una argentina que vive desde hace 19 años en Ancona, asegura: "Es un día a día, en el que vamos aprendiendo qué hacer para protegernos mejor, y todo se hace difícil, porque una cosa es no querer salir de casa y otra cosa es no poder salir".
No se puede salir a excepción de hacer las compras, o por algún problema de salud. Elisabeth detalla: "Sólo dos personas pueden viajar en un auto, pero ambos debemos tener la autocertificación que diga hacia dónde nos dirigimos, un papel de puño y letra que, de antemano describa a dónde voy. Si nos para la policía y no cumplimos con lo que dice la autocertificación, nos pueden hacer pagar una multa de 260 euros".
"Lo mismo ocurre si voy caminando por la calle: debo llevar una autocertificación donde conste que estoy yendo a una farmacia, por ejemplo. Y si no estoy cumpliendo con lo que escribí, me llegará la multa", agregó.
Italia no baja los brazos y espera que todo el esfuerzo de un país de permanecer en casa, con todos los recaudos posibles, impacte en una baja considerable de los contagios, como ocurrió en China. Mientras, esperan ansiosos la llegada del calor, que ayude a recuperar las costumbres de siempre.