Por su parte, el psicólogo especialista en vínculos Sebastián Girona afirmó que las redes sociales son “casi la vida misma” para algunas personas: “Se han metido en nosotros de una manera muy penetrante y determinante. Si entendemos que eso es la vida misma, la frustración que vamos a tener a partir de esa creencia va a ser bastante marcada porque vamos a pensar que la de los demás siempre es mucho mejor que la nuestra, e inevitablemente va tener un impacto en nuestro estado de ánimo”.
De esto nadie se salva. Si bien una persona como Delfina, Nadia o Fernanda pueden llegar a tener más alcance y por lo tanto un mayor caudal de comentarios negativos por su nivel de exposición, todos y todas están expuestos a los “haters”. “Las redes se han convertido en lugares para depositar odios y frustraciones. El anonimato contribuye notablemente a eso” aseguró Girona, y agregó: “Si yo me encontraría en la calle con una persona que por una red social me insulta, seguramente en el cara a cara sería muy diferente. El solo hecho de tener estímulo presente del otro, hace que mi opinión sea muy distinta a la que yo doy vestido detrás de un usuario o una foto falsa”
“El comentario de una persona no te define”, sostuvo Cuevas y aseguró que al ser usuario de las redes sociales es importante ser conscientes de que estamos expuestos a recibir una variedad de opiniones o comentarios. Sin embargo esto no significa que hay que poner atención a eso, o creerles.
El riesgo está cuando uno se siente expuesto y termina siendo afectado por los comentarios. La nadadora, por esta razón decidió borrar gran contenido de Youtube, y también no hacer más directos desde Twitch… pero la pregunta es: ¿Esto termina siendo la solución? Girona afirmó que “cerrar las redes sociales es una opción, porque hemos vivido mucho tiempo antes de Facebook e Instagram. Es decir, que está demostrado que se puede seguir sin ellas”. Sin embargo "una vez que la persona las cierra no significa que se libere completamente de las opiniones, pero si disminuirá notablemente ese odio y va a poder manejar la situación de otra forma”
Esto no significa que las redes sociales sean un mundo oscuro, donde todo lo que vemos termina siendo negativo. El uso positivo de las mismas es muy grande. Allí se puede generar una red y vinculación con personas que tengan los mismos intereses que uno, identificarse con grupos en los que sientas pertenencia, informarte, aprender de tutoriales las mil y una cosas que pasen por la cabeza.
Las consecuencias del uso del celular
“El celular se volvió como un apego adictivo que lógicamente va a repercutir en el nivel de satisfacción con la vida, y conexión con vos mismo y los demás” aseguró Cuevas, y destacó que hoy nos estamos desconectando de nuestra vida y nuestro cuerpo por el uso excesivo del dispositivo. Este hace que pongamos atención fuera de nuestro cuerpo y sus necesidades, y así nos vamos desvinculando de las relaciones sociales que tenemos al alcance de forma física y cercana.
“Esta desconexión social que en apariencia se cubre por las redes sociales, no tiene el mismo beneficio que una relación personal, que pone toda tu atención y percepción de la otra persona en vivo” , explicó Cuevas. Y agregó: “Por un lado crees que estás satisfaciendo esa necesidad de pertenecer, pero en realidad no está siendo cubierta la necesidad de conectar socialmente con los demás”.
La profesional aseguró además que esto trae repercusiones negativas en temas de seguridad, confianza y sentirse “a salvo” lo cual baja tu nivel de relajación y aumenta el estrés.
“Cuando no tenes cerca el celular, aumenta la ansiedad, y crees bajarla cuando usas las redes sociales pero no es así, solamente va incrementando" destacó la psicóloga
Juegos Olímpicos Tokio 2020: El deporte, la ansiedad y la depresión
Simone Biles y Naomi Osaka fueron nombres que resonaron mundialmente en este último tiempo. Las deportistas dejaron en claro que su salud mental esta primero que las competiciones, y que si ellas no estaban bien con su mente por la presión social, exposición y las expectativas que había a sus alrededores era muy probable que tampoco rindan a la hora de ponerse la camiseta por su profesión.
“Tanto el cuadro de ansiedad como depresión en el deporte y más en el de alto rendimiento, son armas de doble filo, porque por un lado se puede sufrir una disminución de su rendimiento físico”, aseguró Pablo Swinnen, médico especialista en Medicina del Deporte. Y destacó que los “los mejores ejercicios para combatir la ansiedad y la depresión son correr, la caminata y el yoga”
Por su parte, el deportólogo, Norberto Debbag, explicó que es importante "detectar los factores que rodean al deportista que puede ser la casa, o su familia. A veces hay problemas que suceden en los hogares que los llevan a depresión” y destacó la gran importancia de tener un psicólogo deportivo en los clubes para detectar las fallas.
“Desde la deportologia lo más importante es estar en la atención temprana o la prevención fundamentalmente de los cuadros de depresión, sabiendo que la ansiedad es algo que se puede ir tratando en el mismo momento” concluyó Swinnen.