Una de las tantas polémicas que dejó el superclásico de este domingo en el que Boca derrotó 1-0 a River fue el festejo del gol de Darío Benedetto. Una vez que la pelota sacudió la red del arco defendido por Franco Armani, el delantero xeneize corrió despedido y se trepó al alambrado. Y junto con él, otros siete compañeros repitieron el gesto para celebrar la conquista. Según marca el reglamento, los ocho futbolistas tendrían que haber sido amonestados, algo que el árbitro Darío Herrera decidió obviar, lo que sin dudas podría haber cambiado el curso del partido.








