Sin embargo, poco a poco, ese crack que tanto prometía se fue apagando. O bien, nunca le dieron la confianza que necesitaba para seguir en Boca.
Fue entonces cuando arrancó un periplo que lo llevó por diferentes clubes. Pese a sus 25 años, ya vistió las camisetas de Sport Boys (Bolivia), Cruzeiro (Brasil), Talleres de Córdoba, Cerro Largo (Uruguay), Estudiantes de Mérida (Venezuela), Platense, OF Ierapetra (Grecia) y actualmente juega en Persis Solo. En su último paso por Argentina, en el Calamar, jugó apenas 4 partidos y convirtió un gol.