Estremecedor

Alika Kinan, sobreviviente de una red de trata: "La Navidad se celebraba adentro del prostíbulo"

Conocida por su historia y su lucha contra estas mafias, narró cómo fue la captación y aquellos años en los que vivió cautiva por un grupo de proxenetas.

Alika Kinan, en diálogo con Guillermo Andino (Foto: captura de video).

En el marco de la investigación por la desaparición de Loan Danilo Peña, cuyo caso algunas fuentes vinculan con una red de trata, Guillermo Andino dialogó este jueves con Alika Kinan, una mujer que a partir de haber sido víctima de una banda que regenteaba un prostíbulo, se convirtió en un ícono de la lucha contra la trata. En un extenso reportaje, relató cómo captada en Córdoba para luego ser trasladada a Ushuahia y sus vivencias durante 16 años.

"Subí al avión, sin documentos, con una partida de nacimiento. Imaginate en ese momento, la precariedad de los controles. Ellos me pagaron el pasaje en avión", recordó Alika, quien detalló que fue por una amiga que se encontró ante esa situación. "Me dijo que se podía ganar mucho dinero y acepté", contó.

En relación con el viaje, agregó: "Cuando subí al avión, dije 'hay algo acá'. Mi cuerpo lo sentía Es ese sentimiento de 'hay algo que está mal y no se si salgo'. Lo que mas me llamó la atención al llegar era la gran cantidad de hombres, la presencia de hombres que había en el aeropuerto".

Alika_Kinan.jpg
Alika Kinan permaneció cautiva durante 16 años de una red de trata (Foto: archivo).

Alika Kinan permaneció cautiva durante 16 años de una red de trata (Foto: archivo).

Aquella primera noche de terror

Alika también detalló aquella primera noche en el prostíbulo y el miedo que sentía, a tal punto de no poder moverse. "Esa primera noche, recuerdo que Claudia, una de las proxenetas que era socia de la organización, veía que yo tenía el cuerpo muy duro. ¿Viste cuando tenés terror, cuando sentís mucho miedo? Yo sentía que no me podía mover. Y ella empezó a traerme cerveza y me decía 'tómate una, tómate otra, tómate otra. Nena, tenés que traerme dinero'. Y yo recuerdo que cuando recién pude mover las piernas del terror que yo sentía, ya me había tomado como seis o siete latas, y recién ahí me pude mover. Y eso fue cada noche".

Luego, la mujer reveló un detalle por demás perturbador sobre hasta qué punto esa vida se había convertido en una situación normal: "Las navidades se celebraban, pero adentro de los locales, adentro de los prostíbulos. El Año Nuevo se festejaba, se celebraba ahí adentro, y los cumpleaños también se celebraban ahí adentro".