Diana González fue quien se presentó con una identidad falsa. El 5 de marzo fue por primera vez a la casa de Magalí. A pesar de no haber causado una buena impresión, volvió dos días después: el viernes 7 de marzo, día en que ocurrió el crimen.
Sin embargo, el verdadero objetivo del grupo era una caja fuerte que Magalí tenía en su departamento. Creían que escondía una suma importante de dinero.
Según la investigación, la joven fue atacada, golpeada, atada y asfixiada con una bolsa en la cabeza. La banda la torturó para que revelara la combinación, pero al no lograrlo, la asesinaron.
Después del crimen, los asesinos se llevaron la caja fuerte. La abrieron en otro lugar y se quedaron con aproximadamente 6.000 dólares, además de ropa y objetos de valor.
Huida a Paraguay y un ritual con un brujo
Los implicados escaparon hacia San Pedro del Paraná, Paraguay. Allí buscaron refugio en una zona rural conocida como Fleitas Cué, dominada por bandas del narcotráfico y de difícil acceso para la policía.
En ese lugar, contactaron a un brujo local, quien supuestamente les ofrecía protección espiritual. Como parte del ritual, sacrificaron un buey como ofrenda.
Vecinos de la zona relataron que no era la primera vez que el brujo participaba en prácticas similares para "proteger" a personas involucradas en hechos delictivos.
La investigación avanzó gracias al análisis de cámaras de seguridad. En una de ellas se pudo ver cómo, antes del crimen, dos de las mujeres involucradas compraron sogas, cinta y velas. Todos elementos utilizados en el ataque y en el ritual posterior.
Otro dato clave fue que, durante la fuga, cambiaron el chip de un celular, lo que permitió rastrear a Elcira Giménez González y Sixto Amarilla, quienes fueron detenidos con pedido de captura internacional.
En un allanamiento en la casa de la madre de dos de los acusados, la policía encontró 4.000 dólares enterrados y prendas que pertenecían a la víctima.
La banda y la conexión con “Los Sampedranos”
Los investigadores creen que la banda está vinculada a la organización criminal conocida como "Los Sampedranos", una agrupación violenta con base en el barrio 31 de la Ciudad de Buenos Aires.
Por el crimen hay actualmente dos personas detenidas y tres prófugas, todas sospechadas de haber participado en distintos roles en el asesinato, el robo y la posterior fuga.