En el marco de la investigación por el triple crimen de Florencio Varela, la Justicia avanzó con el proceso de extradición de “Pequeño J”, uno de los principales acusados, que será trasladado a la Argentina en las próximas semanas.
Tony Janzen Valverde Victoriano, mejor conocido como "Pequeño J", quedó a disposición para ser traslado de Perú a Argentina tras ingresar el proceso en su etapa final.

En el marco de la investigación por el triple crimen de Florencio Varela, la Justicia avanzó con el proceso de extradición de “Pequeño J”, uno de los principales acusados, que será trasladado a la Argentina en las próximas semanas.
Desde Perú, donde permanece detenido Tony Janzen Valverde Victoriano, confirmaron que el trámite ingresó en su etapa final y que el imputado ya quedó a disposición para su envío al país.
El procedimiento fue articulado entre el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, encabezado por el juez Jorge Ernesto Rodríguez, la Secretaría N°8 a cargo de Ignacio Calvi y autoridades peruanas. Según se informó, ya comenzó la fase de ejecución del traslado, que podría concretarse dentro de los próximos 30 días con intervención de Interpol.
En esta instancia, resta definir los aspectos logísticos y diplomáticos necesarios para efectivizar el traslado del acusado en el plazo previsto.
Previamente, el gobierno peruano había autorizado la extradición tras el aval de su Corte Suprema. No obstante, la Justicia argentina solicitó una ampliación del pedido para incorporar nuevos delitos que surgieron durante el avance de la causa.
“Pequeño J” enfrenta cargos por homicidio agravado por premeditación, ensañamiento, alevosía y violencia de género. Para la Justicia, tuvo un rol central en los asesinatos de Lara Gutiérrez, de 15 años, y de Brenda del Castillo y Morena Verdi, ambas de 20.
En un primer momento fue señalado como el autor intelectual de los crímenes y líder de una organización narco de alcance transnacional. Sin embargo, con el avance de la investigación surgió la figura de “Señor J”, identificado como Joseph Freyser Cubas Zavaleta, a quien los investigadores ubican por encima en la estructura y como quien habría ordenado los ataques.
Tras el triple crimen, Valverde escapó del conurbano bonaerense y permaneció prófugo durante más de diez días, hasta que fue localizado y detenido en Pucusana, al sur de Lima, luego de un operativo internacional.
La extradición fue requerida por la Justicia argentina en septiembre, pero el acusado rechazó entregarse voluntariamente, lo que dio inicio al proceso formal en territorio peruano.
Desde su detención, permanece alojado en el penal de Nuevo Imperial, en Cañete, una de las cárceles de mayor complejidad dentro del sistema penitenciario de Perú.