"Callate porque te mato": el video del brutal robo a una famosa "abuela influencer" en San Isidro
La conocida jubilada de 82 años fue asaltada en su casa de Martínez y fue amenazada con agua hirviendo para que entregara dinero y joyas. El robo habría sido coordinado desde la cárcel por la Banda del Millón.
"Callate porque te mato": el brutal video del robo a una famosa "abuela influencer" en San Isidro.
La madrugada del 9 de enero de 2026 volvió a exponer el nivel de violencia con el que actúa la llamada Banda del Millón, una organización criminal que, pese a tener a varios de sus miembros tras las rejas, continúa operando desde el interior de las cárceles bonaerenses. Esta vez la víctima fue Mónica Eugenia Mancini, de 82 años, conocida en redes sociales como @moni.datadeabuela, una “abuela influencer” con más de 212 mil seguidores en Instagram.
La mujer fue maniatada, golpeada y amenazada con quemarla con agua hirviendo o secuestrarla si no entregaba dinero, joyas y las claves de sus cuentas bancarias. Todo el asalto fue dirigido por videollamada desde prisión por dos de los presuntos líderes de la organización: Brandon Imanol Brites (19) y Lucas Ezequiel Merels (20).
Un asalto de tres horas y amenazas grabadas en video
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Eran cerca de las 2.30 de la madrugada cuando tres ladrones -que serían menores de edad- escalaron la reja de la vivienda de Mancini en Martínez y, tras avanzar por el techo, accedieron a un patio interno. La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del domicilio.
En el video se escucha una amenaza que marcaría el tono del asalto: “Callate porque te mato. Callate porque te matamos”. Minutos después, uno de los delincuentes le exigió: “En la primera que… te matamos. Dame la plata”.
La jubilada relató ante el fiscal Patricio Ferrari, fiscal general adjunto de San Isidro, que había regresado de un viaje ese mismo día y había compartido en su cuenta de Instagram que volvía al país. Horas después, ya acostada, comenzó a escuchar ruidos en el techo.
Cuando fue al baño, fue sorprendida por uno de los jóvenes armados, quien la arrojó al piso y la ató con violencia. “Me ataron, me pegaron y me amenazaron de muerte”, declaró Mancini en su testimonio judicial.
El control remoto desde la cárcel
Mientras los ladrones recorrían la casa, mantenían una videollamada activa con uno de los cabecillas presos, quien los guiaba paso a paso para encontrar el dinero y los objetos de valor. “Está acá la señora, decile cómo se llama”, se escucha en uno de los audios captados por las cámaras.
La organización había realizado previamente un trabajo de inteligencia basado en las redes sociales de la víctima. Los asaltantes le mostraron imágenes de su Instagram, incluso una foto donde lucía un collar dorado. “Me decían que se los entregue”, recordó.
Como el efectivo en la vivienda era escaso, la obligaron bajo amenazas a proporcionar sus claves de homebanking y billeteras virtuales. Según fuentes de la investigación, se habrían transferido 10 millones de pesos.
No satisfechos con eso, también se llevaron joyas, euros, documentación y su teléfono celular.
“Vamos a buscar agua caliente”
Abuela influencer robo
La violencia escaló con amenazas cada vez más explícitas. Mancini declaró que los delincuentes mencionaron varias veces que la iban a quemar si no colaboraba. “Me amenazaban con arrojarme agua caliente si no decía la verdad”, aseguró.
Además, le advirtieron que podían secuestrarla o matarla. “Esto es zona liberada”, habría dicho uno de los asaltantes.
La pesadilla duró aproximadamente tres horas, hasta las 5.30 de la mañana, cuando los delincuentes escaparon dejándola atada de pies y manos en el piso.
“Recé un rosario y agradecí por las almas del purgatorio”, contó la mujer sobre esos minutos posteriores en los que logró desatarse y llamar a su hijo y al Hospital Alemán para recibir asistencia médica.
El detalle que los delató
A pesar de la sofisticación en la planificación y ejecución del robo, la banda cometió un error clave: dejaron registrado el CBU utilizado para recibir el dinero transferido.
El análisis telefónico y financiero realizado por la DDI de San Isidro permitió vincular la operación con Brandon Brites, quien opera desde la celda 9 del Pabellón 9 de la Unidad Penitenciaria N° 45 de Melchor Romero.
En los allanamientos realizados en esa unidad penitenciaria y en la Unidad N° 9 de La Plata, donde está alojado Merels, se secuestraron celulares que serán peritados.
“Es la cuarta vez que se lo allana”, comentó un investigador sobre Brites, a quien describieron como “muy cínico y con un nivel de inteligencia superior al resto de sus cómplices”.
Cómo opera la Banda del Millón
La organización criminal acumula más de una docena de robos en la zona norte del conurbano bonaerense. Se la vincula también con dos homicidios: el del empresario Jorge De Marco (65), en marzo de 2024, y el de la jubilada María Susana Rodríguez Iturriaga (81), en octubre pasado.
Su modalidad habitual es el escruche, aunque no dudan en irrumpir con las víctimas dentro de la casa. Hacen inteligencia previa -muchas veces con menores disfrazados de repartidores- y monitorean todo desde prisión.
En varios golpes dejaron mensajes escritos en las paredes con frases como: “Se la quitamos a los ricos y la llevamos al comedor” o “en barrio de ricachones, sin armas ni rencores, solo plata y amores”, firmando con los números “32” y “79”.
Actualmente, once integrantes mayores de edad fueron enviados a juicio, mientras que otros doce menores de entre 12 y 17 años están a disposición del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
Un problema que trasciende el caso
El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, expresó su preocupación: “Es muy difícil comprometerse con ‘el que las hace las paga’ si, por más que los encerremos, van a seguir operando desde la cárcel”.
El caso de Mancini reavivó el debate sobre el uso de celulares dentro de las unidades penitenciarias y el control de las comunicaciones.
Mientras tanto, la “abuela influencer” enfrenta las secuelas físicas y emocionales del ataque. “Estaba en shock. Tuve que volver al hospital por la lesión”, afirmó.