Otro de los nombres que aparece en la causa es el de Verónica Machuca Juni, quien, al igual que Colombo, brindó apoyo psicológico a menores sin contar con el título habilitante necesario para ejercer dicha profesión.
La defensa pública expresó una de las inquietudes más graves en este aspecto: la realización de reconstrucciones con menores, en las que se grabaron videos exponiendo públicamente a los niños sin contar con los permisos necesarios ni con la formación adecuada para tratar este tipo de casos. De acuerdo con una publicación de Infobae, estas actividades habrían sido realizadas bajo el amparo de una fundación que no contaba con la legalidad necesaria para llevarlas a cabo, lo que agrava aún más la situación.
Otro caso que se investiga en relación con la fundación Dupuy es el de Delfina Taborda, quien se presentó como abogada de Camila en diversas entrevistas y medios de comunicación. Taborda buscó instalar hipótesis que vinculaban el caso con la trata de personas. Sin embargo, la investigación ha revelado que dichas hipótesis no coinciden con la información contenida en el expediente judicial.