"Cachila" denunció que lo "llevaron drogado hasta las manos" a declarar y "dije cosas que no debí decir.
"Nunca tuvieron pruebas contra mí", indicó Moreira, quien pasó "tres años y medio" sin ver a sus hijos y que sufrió problemas de salud durante ese tiempo.
Moreira recuperó la libertad cuando fue absuelto por el juez Giménez Vera, quien en un fallo de 58 páginas sostuvo que "no existe medio probatorio alguno que posibilite responsabilizar a Moreira del delito de encubrimiento, ni de cualquier otra conducta penalmente reprochable".
"Cachila" fue el primer detenido de la investigación, pero quedó libre ya que dio negativo en ADN cotejado con el material genético hallado en los objetos de la víctima.
En 2019, la justicia uruguaya volvió a imputar y detener a "Cachila" como encubridor del crimen aduciendo que "estuvo presente antes, durante y después del homicidio" de la adolescente.