TIERRA DEL FUEGO

Condenan a un odontólogo a 12 años de prisión por abuso: los brutales testimonios de las víctimas

Mario Gordillo, de 41 años, recibió la condena por abuso sexual y suministro de material pornográfico a menores. Lo condenaron por la denuncia de un joven que tenía 11 años al momento del abuso, pero dicen que podría haber entre 30 y 50 chicos que pasaron por lo mismo.
Mario Gordillo (con barbijo)

Mario Gordillo (con barbijo), condenado a 12 años de prisión por abuso sexual. 

Mario Alejandro Gordillo Ojeda es un reconocido odontólogo de Tierra del Fuego. Pero usó su prestigio con fines macabros y hoy pagó el precio. Fue condenado a 12 años de prisión por el abuso de un nene de 11 años en su consultorio. El hecho ocurrió entre 2013 y 2015 gracias a la declaración de la víctima, hoy mayor de edad.

Además, el testimonio permitió que otros jóvenes hablaran. Se cree que entre 30 y 50 chicos pueden haber pasado por lo mismo.

Gordillo fue condenado por los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante reiterado” y “suministro de material pornográfico a menores” en “concurso ideal con promoción de la corrupción de menores agravada”.

El Tribunal Oral de Río Grande ordenó, además, la “inmediata detención y prisión preventiva” del condenado. Los fundamentos del fallo estarán disponibles el 24 de agosto.

Según la hipótesis que los magistrados dieron por demostrada, los hechos sucedieron en el consultorio del profesional en Río Grande, entre el 4 de junio de 2013 y el 14 de noviembre de 2015, desde que la víctima tenía 11 años y hasta que cumplió 13.

Además, se demostró que el acusado le suministró pornografía al niño “entre el 19 de junio y el 18 de julio de 2013”.

Gordillo Ojeda se negó a declarar durante el juicio, pero en cambio declararon como testigos tanto la propia víctima, que ahora es mayor de edad, como su madre, además de otras cinco personas, entre ellas la psicóloga personal del acusado.

El brutal testimonio de las víctimas de Raúl Gordillo

El fiscal López Oribe explicó a medios fueguinos que el niño se realizaba un tratamiento para la colocación de brackets a mediados de 2013, cuando tuvieron lugar los hechos investigados. Según el acusador, el mismo odontólogo tuvo causas similares que fueron cerradas por “soluciones alternativas o por acuerdos monetarios” con las víctimas, y que incluso registra una detención en Chile en 2009.

En Tierra del Fuego “también existieron otras denuncias en las que padres y chicos manifestaron haber vivido situaciones similares”, dijo el fiscal.

Uno de ellos dio su testimonio al Diario Prensa de Tierra del Fuego.

"Mis penurias comenzaron desde mis 6 años hasta los 19. Al comienzo solo eran manoseos cuando yo iba a la casa de su madre a jugar. Cuando íbamos al baño, él entraba, nos frotaba el pene, nos sacudía, nos llegaba a masturbar. Un día me llevó en su auto a otro consultorio que en esa época tenía detrás de la Virgen del Carmen, por calle Alberdi", dijo.

"Recuerdo que me hizo bajar y quiso tocarme. Yo me defendí como pude, era un nene de unos 7 años, y corrí para esconderme aterrado debajo de un escritorio del consultorio. El me agarró, me sujetó las dos manos, se subió arriba mío y comenzó a frotar su pene contra mi cola. Yo le rogaba que me dejara, empecé a llorar pero me penetró por primera vez. Me dolió muchísimo, era un dolor constante, le pedía que saliera pero me decía que con el tiempo me iba a gustar y que se me iba a pasar el dolor. Desde entonces esa escena se repite como una pesadilla constante en mi cabeza, y cada vez voy encontrando más detalles sobre cómo estaba el escritorio, cómo era la casa… es terrible, muy traumático", agregó la víctima

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